Cantabri et Astures es un wargame histórico que recrea las Guerras Cántabras (29–19 a. C.), el último gran conflicto de Roma para someter la península ibérica. Durante una década, los ejércitos romanos —hasta ocho o nueve legiones bajo el mando de generales como Augusto y Agripa— se enfrentaron a la dura resistencia de los pueblos cántabros y astures, expertos en la guerra en terreno montañoso y fortificado. Aunque Roma logró la victoria, la región quedó devastada y su pacificación exigió una prolongada presencia militar, reflejo de la dificultad del control romano en el norte de Hispania.

El juego está diseñado para uno a tres jugadores y enfrenta a la facción romana contra una o dos facciones nativas (cántabros y astures). El objetivo romano es conquistar territorios, destruir castros y fundar colonias para acumular puntos de victoria, mientras que los nativos buscan desgastar al invasor, provocar pérdidas irreparables y, en casos extremos, lograr una victoria automática eliminando una legión junto a Augusto. El mapa por áreas representa fielmente la geografía montañosa, los castros indígenas, los puertos y las zonas ya romanizadas, influyendo de forma decisiva en el movimiento, el suministro y el combate.

La mecánica central se basa en el uso de cartas, que pueden jugarse como eventos históricos o como puntos estratégicos para activar líderes y unidades. El sistema enfatiza la logística romana, la importancia de las líneas de comunicación y la superioridad táctica en campo abierto, frente a las ventajas defensivas y la movilidad de las tribus nativas en montañas y castros. El resultado es un juego asimétrico, histórico y tenso, que pone de relieve tanto el poder organizativo de Roma como la feroz resistencia de los últimos pueblos libres de Hispania.

