Buenas a todos
Últimamente no puedo actualizar tanto como me gustaría pero espero que con la siguiente información os quedéis tranquilos. Os cuento en primer lugar.
Teníamos que tener la reimpresión del juego así como la trilogía de expansiones y la expansión especial en torno a mayo. Al menos esas eran las fechas iniciales que nos facilitaron desde que entregamos todos los archivos en la fecha que nos pidieron. No obstante, y en vistas de que no nos indicaban que la producción estaba terminada, en un momento dado recibimos esto:

Básicamente, los juegos debían estar listos para recogida en torno mediados de abril con previsión de llegada finales de mayo. Como veis, nos comunican entonces, el 23 de abril, que debido a un retraso en la producción la fecha de recogida pasaba a 10 de junio… cuando ya hemos tenido la tranquilidad de que la carga había sido recogida y que estaba todo en camino es cuando he visto oportuno avisaros. Hoy 22 de junio, por fin están los juegos embarcando (o al menos, eso nos han comunicado).
El cachondeo de unos y otros con el asunto del transporte es algo kafkiano. Por desgracia poco o nada podemos hacer, más que intentar manteneros al tanto de la mejor manera posible (y aquí siento haber tardado tanto). Por lo demás, esperamos fecha de llega de los juegos para poder avisaros. Con un poco de suerte y si no hay retrasos, a finales de julio lo tenemos, por fin, por aqui.
Mientras tanto, os dejamos con las historias de los asesinos, que podréis encontrar en la reimpresión de la temporada 1, la Trilogía de expansiones y la Expansión Especial.
Carnicero
¿Qué pasa cuando a un niño le arrebatan su sueño? A temprana edad, el Carnicero supo que quería ser médico y salvar vidas. Sus padres, regentes de un matadero, no contaban con los medios suficientes para ayudar a su hijo y, por supuesto, su padre estaba totalmente en contra de aquella absurda idea. “Tu trabajo es descuartizar animales, no salvar vidas.” El joven muchacho se aferró esa noche a su oso de peluche, lamentando que las cosas fueran así…
Unos años después se le presentó la oportunidad de demostrarle a su padre que valía más que para matar animales. Él apareció con un corte en la pierna, probablemente realizado durante sus labores, y el hijo se propuso tratarlo. Claro que, al no tener experiencia en medicina y contando con su nerviosismo, a su cabeza le vino lo que más conocía: cómo tratar a los animales.
Agarrando una motosierra y con el semblante serio, el chico le amputó a su padre la pierna. El color de la sangre, su olor, y el cómo le salpicaba en la piel le provocó ese día una nueva sensación que no había experimentado antes. Aquella mala amputación no solo causó la muerte de su padre, sino también el descubrimiento de aquella nueva identidad.
Ahora, el Carnicero camina por la mansión en busca de nuevas víctimas. Si escuchas el sonido de unas pisadas fuertes y el chocar del metal, sabes que viene a por ti.

Homicida
A los niños les puede marcar de por vida un acontecimiento pasado. Hijo de una dama de compañía, el Homicida se crio en los suburbios, rodeado de suciedad, siempre con hambre, y teniendo que robar para poder llevarse algo que comer a la boca.
Su vida cambió un día en el que su madre trabajaba. Al tener clientes, en ese oficio era común que a alguno que otro se le subiera a la cabeza la idea de que aquella trabajadora le pertenecía. “¡Serás mía y de nadie más!” Gritó. Claro que, ante aquel escándalo, el niño fuer corriendo a ver qué ocurría y, la mujer, al poner resistencia, fue golpeada y finalmente apuñalada por aquel hombre delante de sus ojos.
Ver a su madre morir le provocó al Homicida tal rabia que se abalanzó sobre el asesino una vez hubo recogido el cuchillo que se había dejado incrustado en la carne inerte, para así clavárselo a aquel asesino tantas veces hasta matarlo. Así, el chico estuvo durante varios años acabando con las amenazas de aquel burdel; ser pequeño y cauto lo ayudaba a pasar desapercibido y estar a la vez alerta para actuar cuando fuera necesario. No obstante, una vez madurado y crecido lo suficiente, abandonó aquel lugar, a sabiendas de que tenía un instinto criminal que no era capaz de saciar.
El Homicida es apenas audible cuando pasea por la mansión. Quizá te ayude a saber dónde puede encontrarse si lo escuchas respirar a través de la máscara. Pero ándate con ojo; puede ser una sombra más detrás de ti.

Espectra
Nada era más honorable para esta sirvienta, que servir a su estimado señorito, allá en el siglo XVIII. Ella era siempre la más volcada en sus tareas, y también la que se estaba ganando el corazón del joven amo.
Pero como todo cotilleo, entre el servicio, los rumores corren como la pólvora. Había más de una sirvienta recelosa y por supuesto, debían impedir tanto por el bien del señorito y recordarle a la doncella cuál era su posición. “Es hora de que darle un buen escarmiento”. Por eso, una noche de invierno, la ataron de manos y pies, le colocaron una mordaza, y se la llevaron a la cocina para “gastarle una broma”, la cual constaba de exorcizarle los males que la habitaban.
Dicho exorcismo debió ejecutarse bien, pues, pensado el resto del servicio que le habían arrebatado los males, resultó en lo contrario: toda pureza se desvaneció de su ser para transformarse en un engendro fantasmagórico que comenzó a torturar a todos aquellos habitantes de la mansión que le habían hecho aquel mal.
La Espectra parece gritar de agonía cada vez que se mueve por los pasillos de la mansión, obsesionada con el tormento ajeno. Fíjate bien en los ojos de los cuadros cuando camines por los pasillos oscuros… Puede que te esté observando.

Hombre lobo
Pobre Rudolf… Este hombre nació con la maldición de la licantropía. Pensando que vagaría por el mundo como un lobo solitario, encontró al amor de su vida, quien, a pesar de estar ligeramente aterrorizada por su condición, aceptó aquel lado por amor su esposo.
Se asentaron en un pequeño pueblo de Europa del Este para no llamar la atención; los aullidos de Rudolf a la hora de la transformación eran dolorosos, pero al menos estaban lo suficientemente alejados de la sociedad, disponiendo de lugares por los que Rudolf podría cazar y corretear en las noches malditas.
La paz del feliz matrimonió terminó una noche en la que él había salido, los vecinos llamaron a la puerta de su casa, recibiéndoles su esposa. “Sabemos que esos aullidos vienen de aquí.” Queriendo entrar a la fuerza, los vecinos vieron que las paredes y los suelos estaban marcados con signos de garras, por lo que alarmó a los vecinos. “¡Has traído un monstruo a nuestro pueblo!”. Sin piedad, los pueblerinos “ajusticiaron” a la esposa de Rudolf. Cuando regresó a su hogar y vio la escena, el dolor rezumante en su pecho fue tan fuerte que su aullido se escuchó en toda la comarca.
No te dejes engañar por que pueda parecer ruidoso… Los lobos son expertos cazadores y Rudolf no tendrá paragón una vez encuentre el olor de una presa, la cual podrías ser tu. A veces, puedes incluso escuchar los lamentos de un cachorro en los viejos pasillos de la mansión.

Cazadora
Érase una vez una pequeña niña que se perdió en el bosque, la cual en vez de volver a casa, fue hallada por una manada de lobos, quienes terminaron aceptándola y criándola como si fuera una más.
La muchacha, a pesar de ser totalmente salvaje, creció de manera esbelta. Su figura atlética la ayudaba a mantener el ritmo con la manada e incluso perfeccionar sus propias técnicas de caza como trampera.
La Cazadora usaba las trampas y armas que se dejaban los propios cazadores, encontrándolas a veces vacías, y otras veces, con animales ya atrapados; entre ellos, lobos de su propia manada. Era doloroso para la muchacha ver a quienes eran sus hermanos asesinados o heridos a causa de las trampas, pero lo que la hizo querer vengarse fue cuando la loba que la crio, su madre, muriese a manos de los cazadores, A partir de ese momento, se prometió que mataría a todo humano que se le cruzase por delante.
La Cazadora es sigilosa. Sabe analizar los movimientos de su presa y colocar las debidas trampas para hacerla caer. Ándate con ojo entre la oscuridad; el reflejo de unos ojos amarillos está ansioso por verte caer.

Estranguladora
Si hay una especie que ya no existe, será porque lo mismo no debería estar ahí. Este es el caso de la Estranguladora. Extraída de selvas amazónicas, esta planta prehistórica lleva sumida en un letargo milenario.
Los científicos que se hacían cargo de ella no eran capaces de encontrar la forma para despertar a la planta de su latencia, hasta que un día, la temperatura del laboratorio se elevó lo suficiente para que la Estranguladora comenzase a despertar un hambre voraz.
Debido a que se acercó demasiado, un científico fue devorado por la planta. A causa de todo, esta terminó expandiendo sus enredaderas por cada rincón del laboratorio, buscando una forma de escapar. De cada tallo que encontraba un hueco hacia la superficie, nacían más, mientras que el resto se iba marchitando. Finalmente, la planta se asentó en los jardines de la mansión, camuflada entre el resto de las flores.
Ten cuidado cuando pises la hierba en los exteriores; el instinto sensorial de la planta hará que tus pisadas sean eco localizadas, haciendo florecer sus capullos a lo largo de las estancias, y finalmente conduciéndote hasta su boca llena de dientes afilados.

Xenomorfo
De fragmentos de un pequeño meteorito llegó una extraña forma de vida extraterrestre a la tierra. Resultando demasiado pequeña y débil, el ser se arrastró por el suelo hasta caer en las alcantarillas.
Allí entraba poca luz, caía basura y, milagrosamente, lluvia. Aquel lugar tenebroso fue la primera experiencia que tuvo el Xenomorfo de cómo era el mundo: difícil, cruel… pero debía adaptarse para sobrevivir. Hambriento, la criatura no tuvo más remedio que empezar a alimentarse de pequeños roedores. Con eso, fue creciendo poco a poco, mutando su propio cuerpo con el fin de adaptarse al medio. Los objetos que le resultaban extraños ahora despertaban su curiosidad, e incluso los llegaba a toquetear y preguntarse qué serían y para qué.
Cuando un fontanero tuvo que entrar en las cloacas y vio aquella criatura, el Xenomorfo se sintió amenazado: nunca había visto una forma de vida tan grande, y él sabía que tenía que sobrevivir. Es por ello por lo que terminó devorando al fontanero, volviendo a mutar y, viendo en qué se había convertido su cuerpo, decidió abandonar las alcantarillas para encontrar un nuevo hogar más acogedor.
Que no te extrañe oír el sonido de una criatura desconocida; el Xenomorfo es un enemigo desconocido por la humanidad y no se sabe de lo que es capaz. Ten cuidado y mira por dónde pisas, no vayas a tropezarte con su cola.

Estatutas
Hace mucho tiempo atrás, un joven y tímido escultor se lamentaba por ser demasiado débil y no poder proteger su ciudad, la cual se encontraba asolada debido a la guerra.
Los tres hermanos del escultor lo querían mucho. Queriendo proteger a su hermano sabiendo que él no podía pelear, se lo llevaron al castillo, la última fortaleza, para que se refugiara allí mientras seguía trabajando. A pesar de todo, no pasó mucho tiempo hasta que los hermanos murieron en el campo de batalla. El escultor, desconsolado, cayó en la desesperación, y pidió al cielo que aquella pesadilla terminase. “¡Daré lo que sea! ¡Ya no me importa!”
Tras las plegarias del joven, ocurrió algo insólito: cuatro estatuas surgieron de los cimientos del suelo del castillo, acabando con aquellos que estaban arrasando la ciudad. Esto resultó a cambio de la vida del escultor, quien fue hallado posteriormente muerto con sus estimadas herramientas en mano. Y así, este acontecimiento se convirtió en leyenda.
Serán lentas y pesadas, pero recuerda que están hechas de duro material. Este grupo inseparable comparte un fuerte vínculo, por lo que deberías tener cuidado si te encuentras con él. Pero no te pillarán por sorpresa: los oirás venir.

La Reina
En Sudamérica había un reído regido por su amada y respetada Reina, la cual era sabia, cariñosa y amable con sus súbditos. Todo era paz, hasta que estalló la guerra con otro poblado.
Dirigiendo los batallones, la Reina veía cómo caían sus soldados, cómo lloraban sus esposas y cómo quedaban los niños huérfanos. Ante todo, ella deseaba la paz de vuelta, pero por primera vez, se vio incapaz de afrontar aquella disputa. En uno de los momentos de descanso, habló con el sacerdote, el cual le ofreció realizar un ritual prohibido con una planta. Por supuesto, el ritual no salía gratis; ella sabía que los Dioses siempre querían algo a cambio, y pidieron su humanidad.
Finalmente aceptando el trato y transformada en un monstruo, la Reina acabó con el enemigo, pero su pueblo vivía atemorizado por el nuevo aspecto de su regente. Tras un consenso, los súbitos sellaron a la Reina. Ella resultó ofendida. “He sacrificado todo por vosotros y así me lo pagáis…” La Reina se juró que, si su tumba volviera a ser abierta, su reinado retornaría con ella.
No confundas los pasos de tus compañeros con los de ella: tiene un caminar solemne y te mirará con ojos llenos de rencor si tiene la oportunidad de acabar contigo. Por suerte, su olor poco agradable puede que te dé indicios de dónde se encuentra y así halles la oportunidad de escapar.

