{"id":11849,"date":"2026-05-19T17:31:53","date_gmt":"2026-05-19T17:31:53","guid":{"rendered":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/?p=11849"},"modified":"2026-05-19T17:31:54","modified_gmt":"2026-05-19T17:31:54","slug":"mas-que-un-simple-juego-de-civilizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/2026\/05\/19\/mas-que-un-simple-juego-de-civilizacion\/","title":{"rendered":"M\u00e1s que un simple\u00a0 juego de civilizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Os comparto una nueva traducci\u00f3n desde <a href=\"https:\/\/spacebiff.com\/2020\/02\/11\/bios-origins\/\">https:\/\/spacebiff.com\/2020\/02\/11\/bios-origins\/ <\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Para mi es de las mejores rese\u00f1as y m\u00e1s completas que he visto. Si tienes inter\u00e9s en el <a href=\"https:\/\/www.masqueoca.com\/tienda\/producto.asp?item=10820&amp;tit=Bios-Origins-(Segunda-Edicion)\">juego <\/a>o dudas sobre si puede ser para ti, aqu\u00ed la tienes completa.<\/p>\n\n\n\n<p>Comentaros que, en lo que respecta a fechas, creo que estar\u00e1 a punto justo a la vuelta del verano. Estamos ya terminando los archivos y a finales de mes o comienzos del que viene, entramos a imprenta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"944\" height=\"334\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-5.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11850\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-5.png 944w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-5-300x106.png 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-5-768x272.png 768w\" sizes=\"(max-width: 944px) 100vw, 944px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuando me quejo de los juegos de civilizaci\u00f3n, mis quejas vienen desde un profundo afecto. Lo que pasas es que los juegos de civilizaci\u00f3n tienden a ser muy buenos en el aspecto de c\u00f3mo florecen las civilizaciones, y muy malos en todos los dem\u00e1s aspectos. Si se aleja de una expansi\u00f3n fronteriza con un crecimiento tecnol\u00f3gico, con muy poca diversidad o s\u00edntesis ideol\u00f3gica, no suele funcionar. Porque, en realidad, \u00bfcu\u00e1ntas civilizaciones han sobrevivido desde antes de Cristo hasta despu\u00e9s de Cristo sin redefinir su identidad? \u00bfSin alterar sus idiomas, dinast\u00edas, \u00e9tica, metas? Te dar\u00e9 una pista: No muchas. Y menos todav\u00eda que hayan sido dirigidas por el Ghandi inmortal y propenso a conflictos nucleares de Sid Meier.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed es donde entra el juego de Phil Eklund y Jon Manker, Bios: Origins. Siendo el tercero de la trilog\u00eda Bios, ambientado despu\u00e9s de la vida multicelular de&nbsp;<a href=\"https:\/\/spacebiff.com\/2017\/04\/25\/bios-genesis\/\">Genesis<\/a>&nbsp;y las bestias prehist\u00f3ricas de&nbsp;<a href=\"https:\/\/spacebiff.com\/2018\/05\/02\/bios-megafauna-2\/\">Megafauna<\/a>, Origins es un juego de civilizaci\u00f3n hasta cierto punto. La tecnolog\u00eda, ciudades y recursos especiales existen en el juego y son muy a tener en cuenta. Pero estos detalles son solo una parte del juego. Lo que hace que Origins sea especial es la forma en que responde a las preguntas que otros juegos de civilizaci\u00f3n siquiera se plantean. Preguntas como qui\u00e9n eres, t\u00fa, el jugador, lo que quieres, y c\u00f3mo diferentes pueblos y civilizaciones pueden prosperar a trav\u00e9s de los siglos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"944\" height=\"450\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-6.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11851\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-6.png 944w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-6-300x143.png 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-6-768x366.png 768w\" sizes=\"(max-width: 944px) 100vw, 944px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cuatro subespecies se pelean por los yaks.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Para describir lo que quiero decir, vamos a empezar por una visi\u00f3n global y concretaremos poco a poco. Primero ves los continentes rodeados de agua, la vegetaci\u00f3n y las monta\u00f1as y la arena casi apagada frente al fondo de lapisl\u00e1zuli. Entonces la esfera gira hacia una oscuridad casi total. Si nos acercamos, vemos peque\u00f1os puntos de luz. No es el planeta actual, sino uno lo suficientemente avanzado en el desarrollo humano como para que haya centros de actividad, lugares donde las antorchas y l\u00e1mparas arden e iluminan la noche. M\u00e1s cerca, dos civilizaciones, desarrolladas entre ellas como dedos entrelazados, est\u00e1n sumidas en un conflicto. Se intercambian ciudades. Algunas se destruyen. Los refugiados huyen, asent\u00e1ndose cerca o lejos. Esas ciudades, a su vez, cambian de due\u00f1o sin parar.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es un conflicto. Pero a medida que nos acercamos a\u00fan m\u00e1s, es muy diferente a los conflictos presentados por otros t\u00edtulos. En lugar de ser una mera lucha por los candidatos habituales, los recursos o la tierra o, Dios no lo quiera, los puntos de victoria, esta es una lucha ideol\u00f3gica. Este es un choque entre dos creencias muy diferentes. Y una de ellas no es tanto una creencia, sino m\u00e1s bien un modelo econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la primera s\u00ed que es una creencia. Una creencia muy fuerte, reforzada por una clase sacerdotal con siglos de antig\u00fcedad. Estos ancianos \u2014que son hombres es una suposici\u00f3n segura, al igual que la suposici\u00f3n de que son canosos y muy arrugados\u2014 son el poder detr\u00e1s del trono. Y su forma de guerra favorita es convenientemente disimulada. En lugar de rodear una ciudad, matarla de hambre hasta su rendici\u00f3n, y quemar todo y a todos dentro, env\u00edan predicadores. Hombres de fe. Profetas. Estos misioneros se infiltran como gusanos en los frutos. Despu\u00e9s de varias d\u00e9cadas de simplemente conversaci\u00f3n, la ciudad les pertenece.<\/p>\n\n\n\n<p>Si eso suena pernicioso, es porque todav\u00eda no has conocido a sus oponentes. El imperio rival no tiene tanta paciencia. No tienen la intenci\u00f3n de esperar a que la gente cambie de opini\u00f3n. No hay tiempo para hablar sobre el alma y el hombre en el cielo cuando hay trabajo por hacer. Es por eso que su m\u00e9todo es m\u00e1s contundente: La esclavitud. Entran, mandan a todos a sus campos y en sus campamentos de ladrillos, y despu\u00e9s de un tiempo, obviamente la ciudad empobrecida llegue a un acuerdo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"944\" height=\"383\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-7.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11852\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-7.png 944w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-7-300x122.png 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-7-768x312.png 768w\" sizes=\"(max-width: 944px) 100vw, 944px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Las filosof\u00edas globales pueden penalizar, prevenir o fomentar ciertos comportamientos.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Lo sorprendente de esta historia se puede dividir en tres detalles. Primero, ambas civilizaciones est\u00e1n en problemas. El primero depende de la superioridad de su clase sacerdotal, y est\u00e1 tratando a toda costa de alimentar a una poblaci\u00f3n lo suficiente para poner fin a la depredaci\u00f3n de su rival; mientras tanto, a su rival le encantar\u00eda contratar a algunos sacerdotes para que convenzan a sus ciudadanos de que no deben preocuparse tanto por sus almas eternas. Es una carrera armamentista, pero librada a lo largo de dos pistas no paralelas, y ninguna parece capaz de alcanzar a la otra. Al contrario, est\u00e1n atrapados sin avanzar, como un baile complicado que no lleva a sus bailarines a ninguna parte. Segundo, estas civilizaciones no brotaron del suelo completamente formadas, sino que desarrollaron sus ideas y fortalezas durante mucho tiempo, creciendo m\u00e1s poderosas y m\u00e1s arraigadas. Y tercero, esta es una historia dentro de una serie de historias, desde pinturas rupestres pasando por \u00e9picas mitologizadas hasta historia detallada, todo en una sola partida.<\/p>\n\n\n\n<p>Ah, y esa historia est\u00e1 a punto de cambiar s\u00ed o s\u00ed. Porque el estado religioso ha estado trabajando horas extras para promover un concepto que podr\u00eda parecer contraproducente: Que cada alma es libre, sin obligaci\u00f3n a nadie, capaz de determinar su propio curso. A medida que esta idea eche ra\u00edces en la humanidad en general, su rival m\u00e1s industrial va a encontrar cierta resistencia por el tema de la esclavitud. Una resistencia tan fuerte que destruir\u00e1 los fundamentos de su civilizaci\u00f3n. Lo que surge de esa revoluci\u00f3n podr\u00eda ser tenue o terror\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"944\" height=\"319\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-8.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11853\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-8.png 944w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-8-300x101.png 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-8-768x260.png 768w\" sizes=\"(max-width: 944px) 100vw, 944px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Las Ideas (arriba) y los fundamentos(abajo) dan forma a vuestra civilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSuena complicado? Lo es, hasta cierto punto. Como muchos de los dise\u00f1os de Eklund, Origins es una tormenta de iconos y t\u00e9rminos, t\u00e9rminos e iconos. \u00bfCu\u00e1l es la diferencia entre domesticar un reno y un camello? \u00bfEntre una revoluci\u00f3n tranquila y una revoluci\u00f3n ca\u00f3tica? \u00bfEntre migrar a trav\u00e9s de la selva y a trav\u00e9s del desierto? \u00bfEntre sufrir el caos y extinguir el caos? \u00bfEntre una ciudad siendo destruida por un ej\u00e9rcito rival o la erupci\u00f3n de Yellowstone? Por s\u00ed solos, ninguno de estos conceptos genera una gran respercusi\u00f3n. Son como pincharte con un alfiler, solo duele un momento. Pero cuando se combinan entre ellos se monta un l\u00edo. Los animales de guerra como los camellos te permiten ignorar la regla del blitzkrieg, las revoluciones silenciosas te permiten cambiar tu clase dominante de manera m\u00e1s flexible, las selvas y los desiertos requieren tecnolog\u00edas diferentes, sofocar el caos significa matar a un anciano o destruir una ciudad para deshacerse de los disidentes, y Yellowstone no genera caos porque era un \u201cacto de Dios\u201d (la manera del juego de decir&nbsp;<em>no es culpa cuya<\/em>). Espero que hayas prestado atenci\u00f3n, porque esto entra para examen.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, cab\u00eda esperar esto de un juego que trata de simular algo m\u00e1s realista que el t\u00edpico modelo de juego de civilizaci\u00f3n. Esto no es verborrea sin m\u00e1s. Es lo justo y necesario para retratar ciudades-estado que pueden competir contra imperios expansivos, religiones que luchan contra la ciencia, incluso navegantes que de alguna manera le dan la vuelta al mundo. Con tantas cosas sucediendo, lo sorprendente es c\u00f3mo Eklund y Manker han compactado todos esos conceptos en un sistema din\u00e1mico. Es una reminiscencia de un jumbo jet. Que sea pesado no quiere decir que todas sus piezas no encajen.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ello, casi todo lo importante en Origins gira en torno a dos barajas: Fundamentos e ideas. La manera de su adquisici\u00f3n es diferente, pero su com\u00fan es que siempre est\u00e1n orientados de una de dos maneras, ubic\u00e1ndose en columnas que representan el \u00e9nfasis tripartito del juego en la cultura, la pol\u00edtica y la industria. Domesticar perros, por ejemplo, desbloquea una idea cultural en la que tus buenos perritos te ayudan a domesticar otros animales. O esa misma carta puede ser empleada por su ventaja pol\u00edtica: La esclavitud. Perro malo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"944\" height=\"416\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-9.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11854\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-9.png 944w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-9-300x132.png 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-9-768x338.png 768w\" sizes=\"(max-width: 944px) 100vw, 944px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La especializaci\u00f3n permite desarrollar ideas particulares.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Os advierto que vuestra civilizaci\u00f3n solo puede habitar una sola columna a la vez. Estas no son tan limitadas como para que os teng\u00e1is que centrar solamente en la industria m\u00e1s que en pol\u00edtica, por ejemplo, pero hay tendencias a tener en cuenta, como la cultura favoreciendo la religi\u00f3n o la industria que con el tiempo da paso a la ciencia. El truco es que mientras las tarjetas de fundamentos duran pr\u00e1cticamente toda la partida, las ideas desaparecen cada vez que llegas a un cierto l\u00edmite, investigas una idea obsoleta o cambias de una columna a otra.<\/p>\n\n\n\n<p>Este \u00faltimo detalle es crucial, pues recompensa a los jugadores por especializarse hasta el momento en que se ven obligados a cambiar a otro gobierno. Una vez, mi gente era entusiastas de la industria , con una enorme pila de fundamentos e ideas. Una enorme pila de normal se traduce en un turno largo, ya que empiezas en la tarjeta de la base inferior y escalas hasta la idea m\u00e1s reciente, activando un icono de cada uno. Esto quiere decir que estaba levantando dos o tres ciudades por turno. Mis oponentes me envidiaban, incapaces de seguirle el ritmo a mi&nbsp; desprecio por nada que no fueran los fuegos industriales.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero incluso el hierro m\u00e1s duro se puede oxidar. Empez\u00f3 lentamente. La contaminaci\u00f3n lleg\u00f3 cuando mis ciudades superaron en n\u00famero mi capacidad de generar energ\u00eda. Una guerra en mis fronteras dej\u00f3 una ciudad incipiente ardiendo. Puesto que ten\u00eda muchas cartas, no me hac\u00eda falta aplacar a los disidentes que ca\u00edan en mi mesa. Vale, estaban bloqueando algunas habilidades con sus acciones. Pero cuando tu civilizaci\u00f3n tiene m\u00e1s f\u00e1bricas como la que acabas de cerrar, \u00bfcu\u00e1l es el problema en dejar a una parte de tu poblaci\u00f3n infeliz?<\/p>\n\n\n\n<p>Pensar\u00e9is que no aprend\u00ed nada de historia. Otro jugador desafi\u00f3 a los dioses, la nomenclatura del juego por arriesgarse a robar del mazo de eventos. Estos desencadenan todo tipo de incidentes terribles, incluyendo un cambio clim\u00e1tico radical que puede dejar al sudeste asi\u00e1tico bajo el agua o el ecuador ahogado en las selvas. Tambi\u00e9n, despu\u00e9s de subastarse, se convierten en fundamentos.<\/p>\n\n\n\n<p>La tarjeta de Sindicatos es una excepci\u00f3n. En lugar de ser subastados, los sindicatos se entregan inmediatamente al jugador con m\u00e1s disidencia. Lo cual, si has estado prestando atenci\u00f3n, fue mi utop\u00eda hiperindustrial. No solo me vi obligado a cambiar de gobierno, sino que estos trabajadores emergentes derrocaron los restos de lo que hab\u00eda tenido en esa columna antes, una de las pocas maneras en que las tarjetas de fundamentos pueden ser eliminadas del juego. Algunas de mis ideas eran lo suficientemente flexibles como para presentarse, rotando del rojo industrial al blanco cultural, pero la mayor\u00eda fueron descartadas. En el lapso de una sola revoluci\u00f3n corta, hab\u00eda pasado del imperio m\u00e1s poderoso de la historia humana a una teocracia atrasada que nunca hab\u00eda desarrollado ninguna teolog\u00eda real.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"944\" height=\"405\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-10.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11855\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-10.png 944w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-10-300x129.png 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-10-768x329.png 768w\" sizes=\"(max-width: 944px) 100vw, 944px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Los desastres clim\u00e1ticos pueden aislar o devastar regiones enteras.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Ayuda que tales momentos se presenten con un cuidado que no se ve mucho. En lugar de vestirse con las t\u00fanicas de l\u00edder inmortal de la mayor\u00eda de los juegos de civilizaci\u00f3n, o el persistente signo de interrogaci\u00f3n de un dise\u00f1ador que no cre\u00eda que el tema mereciera la pena considerar, Origins pone a vuestros pueblos como sus protagonistas. Desde el principio eres una subespecie, luego un idioma, luego una religi\u00f3n, y por \u00faltimo una ideolog\u00eda. En lugar de ser etiquetas , estas informan las decisiones de gobierno de cada \u00e9poca. Esos primeros giros van sobre n\u00f3madas vagabundos y el desarrollo de su cerebro. Despu\u00e9s, las ciudades brotan alrededor de los recursos que has aprendido a cultivar, domesticar o minar. Esto eventualmente genera conflictos sobre el espacio habitable y los botines. Al final, los d\u00e9spotas y las ideas descontroladas, como esos sindicatos, representan tanta amenaza como factores externos. Es una larga historia, la definici\u00f3n misma de una \u00e9pica, pero es consistente en la narraci\u00f3n a pesar de cambiar las perspectivas, los valores y los objetivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablando de objetivos, es posible que nada refleje m\u00e1s lo que Origins se est\u00e1 esforzando por alcanzar que sus tres condiciones de victoria. En lugar de contar una sola puntuaci\u00f3n, cada \u00e9poca ve a sus civilizaciones persiguiendo un objetivo compartido, pero cambiante. La primera \u00e9poca se trata de formar una religi\u00f3n; quien tiene m\u00e1s sacerdotes gana una ficha de puntos de victoria por cada jugador con menos sacerdotes. La segunda \u00e9poca es similar pero con las ciudades, generalmente viendo un auge de la construcci\u00f3n y la toma de posesi\u00f3n. Y, por \u00faltimo, eres juzgado por la diversidad de tu civilizaci\u00f3n, ganada solo a trav\u00e9s de tarjetas de fundaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La parte brillante, sin embargo, es que pod\u00e9is optar por excluir completamente dos de estas destrezas. Ah, pero no es&nbsp;<em>buena idea&nbsp;<\/em>hacerlo. Pero si est\u00e1s contento con tus ciudades, puedes hacer como un humanista secular racista y decirle a la religi\u00f3n y la diversidad que les den. Cuando concluye la cuarta \u00e9poca, solo la m\u00e1s alta de tus tres puntuaciones vale. Si eres una religi\u00f3n dominante sin ciudades, no es gran cosa. \u00bfCiudad-estado con diversidad? Vale. O, s\u00ed, podr\u00edas jugar como el t\u00edpico constructor de imperios que controla la mayor parte del mapa. El \u00fanico peligro es que alguien pueda movilizar la filosof\u00eda global contra tu destreza favorita, elimin\u00e1ndola completamente de la carrera. Es por eso que todos odian a los profesores de filosof\u00eda moral. Mientras que la especializaci\u00f3n es suprema, la diversificaci\u00f3n impide que tu estado teocr\u00e1tico parezca una tonter\u00eda cuando todos se vuelven agn\u00f3sticos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"944\" height=\"359\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-11.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11856\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-11.png 944w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-11-300x114.png 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-11-768x292.png 768w\" sizes=\"(max-width: 944px) 100vw, 944px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La religi\u00f3n importa. Tal vez.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda demasiado discriminatorio esperar que cualquier juego tan ambicioso y tan amplio no tuviera defectos; de hecho, que haya tan pocos es casi milagroso. A\u00fan as\u00ed, su naturaleza de sandbox genera el tost\u00f3n ocasional. Una religi\u00f3n fuerte desde el principio puede otorgar muchas bases a un solo jugador, a menudo frustrando a otros. Del mismo modo, el juego solo avanza cuando las civilizaciones desaf\u00edan a los dioses, y este es un proceso dif\u00edcil que a menudo se sit\u00faa en segundo plano como jugadores que corren por una posici\u00f3n en la carrera de esa \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Sorprendentemente, algunas de las debilidades de Origins tambi\u00e9n son ventajas. La acci\u00f3n comercial, por ejemplo, permite a los jugadores intercambiar tecnolog\u00eda, liberar peones de segmentos menos desarrollados de sus cerebros (hmm), o suprimir la disidencia. Esto es un irritante com\u00fan para los jugadores l\u00edderes, ya que un rival en segundo lugar eleva a los que est\u00e1n detr\u00e1s. Molesto y un lastre para el juego, tal vez, pero esto es mucho m\u00e1s que una mec\u00e1nica de recuperaci\u00f3n. Es una representaci\u00f3n de las naciones en desarrollo que giran alrededor de poderosos clientes, convirti\u00e9ndose efectivamente en contraestrategias en un juego que les queda muy grande, hasta que est\u00e1n atrapados y listos para convertirse en una potencia mundial por derecho propio. A veces esto, junto con las condiciones que determinan la victoria, puede hacer que el principio del juego palidezca en comparaci\u00f3n con&nbsp; las \u00e9pocas finales. Pero esto tambi\u00e9n es una ventaja, pues as\u00ed tiene a todos metidos en la partida durante las cuatro o cinco horas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"944\" height=\"423\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-12.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11857\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-12.png 944w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-12-300x134.png 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/image-12-768x344.png 768w\" sizes=\"(max-width: 944px) 100vw, 944px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Origins cuenta una historia fascinante.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Quer\u00eda algo diferente y Bios: Origins&nbsp; me lo ha dado. Esto es mucho m\u00e1s que un juego de civilizaci\u00f3n. Es un juego sobre la&nbsp;<em>civilizaci\u00f3n<\/em>. Sobre enfermedades y desastres, sobre domesticaci\u00f3n y cultivo, sobre pastores y exploradores, artistas y artesanos, sacerdotes y fil\u00f3sofos. Acerca de c\u00f3mo las culturas se pueden sabotear o reconciliar. Acerca de una especie en ascendencia. Si G\u00e9nesis traz\u00f3 A a B y Megafauna traz\u00f3 B a C, Origins va desde C hasta aqu\u00ed. Este es un juego sobre humanos. Para bien o para mal, Origins se trata de nosotros. El alcance del resto de los juegos de civilizaci\u00f3n se ha empeque\u00f1ecido un poco.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Os comparto una nueva traducci\u00f3n desde https:\/\/spacebiff.com\/2020\/02\/11\/bios-origins\/ Para mi es de las mejores rese\u00f1as y m\u00e1s completas que he visto. Si tienes inter\u00e9s en el juego o dudas sobre si puede ser para ti, aqu\u00ed la tienes completa. Comentaros que, en lo que respecta a fechas, creo que estar\u00e1 a punto justo a la vuelta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":11852,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"","ocean_second_sidebar":"","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"","ocean_custom_header_template":"","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"","ocean_menu_typo_font_family":"","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"on","ocean_gallery_id":[],"footnotes":""},"categories":[194],"tags":[],"class_list":["post-11849","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-bios-origins","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11849","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11849"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11849\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11858,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11849\/revisions\/11858"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11852"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11849"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11849"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11849"}],"curies":[{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