{"id":1997,"date":"2022-05-27T18:31:17","date_gmt":"2022-05-27T18:31:17","guid":{"rendered":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/?p=1997"},"modified":"2022-06-08T15:13:50","modified_gmt":"2022-06-08T15:13:50","slug":"breve-introduccion-historica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/2022\/05\/27\/breve-introduccion-historica\/","title":{"rendered":"Breve introducci\u00f3n hist\u00f3rica."},"content":{"rendered":"<div class=\"lazyblock-compra-tributo-Z2gbIn4 wp-block-lazyblock-compra-tributo\"><div onclick=\"location.href='https:\/\/www.masqueoca.com\/tienda\/producto.asp?item=8747';\" style=\"cursor: pointer; box-shadow: 2px 2px 2px 2px rgba(20, 2, 2, 0.2); max-width: 600px; padding: 10px; margin: auto;\">\r\n  <div style=\"float: left;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/img\/caja-p500.png\" width=\"100px\"\/><\/div>\r\n  <div style=\"float: left; margin-left: 10px; width: 80%; border-radius: 6px; background-color:rgba(255,255,255, 0.4); padding: 4px; line-height: 1.2;\">\r\n    <span style=\"font-size: 1.1em; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-weight: bold;\">\u00danete al P-500 de<\/span>\r\n    <br><span style=\"font-size: 1.3em; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-weight: bold;\"><a style=\"text-decoration: none; color: red;\" href=\"https:\/\/www.masqueoca.com\/tienda\/producto.asp?item=8747\">Tributo de Sangre<\/a><\/span>\r\n    <br><span style=\"font-size: 0.8em; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; color: black;\">Reserva el juego sin compromiso y dale un impulso a su publicaci\u00f3n.<\/span>\r\n    <br><span style=\"background: #000; border-radius: 3px; color: white; padding: 4px; font-size: 0.8em; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;\">En desarrollo<\/span>\r\n  <\/div>\r\n  \r\n  <div style=\"clear: both;\"><\/div>\r\n  <\/div><\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Antecedentes: el Protectorado de Marruecos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El inter\u00e9s colonial espa\u00f1ol por Marruecos se remonta a mediados del&nbsp;siglo XIX, a modo de emulaci\u00f3n de la pol\u00edtica de expansi\u00f3n militar francesa en el Norte de \u00c1frica, y con el deseo de llevarse una parte del pastel en el reparto del continente. Conscientes de la ausencia de una pol\u00edtica exterior en el Mediterr\u00e1neo musulm\u00e1n, los sectores colonialistas espa\u00f1oles apoyaron una penetraci\u00f3n pac\u00edfica en Marruecos despu\u00e9s del abandono de Cuba en 1898.<\/p>\n\n\n\n<p>El Tratado de Algeciras fue firmado el 7 de abril de 1906 por los representantes de Espa\u00f1a, Alemania, Francia y Reino Unido. Seg\u00fan este acta, Espa\u00f1a y Francia se reparten el Protectorado marroqu\u00ed: Francia se adjudica la administraci\u00f3n de los amplios y ricos territorios del sur, y a Espa\u00f1a le corresponde la delgada franja norte, designada como Marruecos espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, hasta 1912 no se establece oficialmente el Protectorado espa\u00f1ol en Marruecos. Se trata en realidad de una especie de \u00absubprotectorado\u00bb, consistente en ceder a Espa\u00f1a la administraci\u00f3n de unos territorios escasamente civilizados y con escasos recursos naturales. El sultanato en su conjunto qued\u00f3 ese mismo a\u00f1o bajo dominaci\u00f3n francesa, merced al Tratado de Fez.<\/p>\n\n\n\n<p>En virtud de este \u00faltimo Tratado, Francia cede a Espa\u00f1a la administraci\u00f3n de unos 20.000 km\u00b2, que incluyen la regi\u00f3n monta\u00f1osa del Rif. Tanto en la parte espa\u00f1ola como en la francesa, el poder pol\u00edtico, econ\u00f3mico y militar se ponen en manos de las autoridades de la potencia protectora y de un n\u00famero creciente de colonos europeos que intervienen activamente en la pol\u00edtica colonial. El sult\u00e1n se mantiene simb\u00f3licamente como m\u00e1xima autoridad marroqu\u00ed: firma las leyes del protectorado y es representado en la zona espa\u00f1ola por un vicario o&nbsp;<em>jalifa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"694\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Guerra-del-Rif-01-2-2-1024x694.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2004\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Guerra-del-Rif-01-2-2-1024x694.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Guerra-del-Rif-01-2-2-300x203.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Guerra-del-Rif-01-2-2-768x520.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Guerra-del-Rif-01-2-2-1536x1041.jpg 1536w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Guerra-del-Rif-01-2-2-2048x1388.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Atribuci\u00f3n: Miguel A. L\u00f3pez<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>El territorio y la poblaci\u00f3n del Rif.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Rif era una zona totalmente atomizada, en la que apenas exist\u00edan n\u00facleos urbanos. Los rife\u00f1os viv\u00edan en casas de madera y piedra, dedicados a la agricultura y la ganader\u00eda de subsistencia en micro explotaciones familiares. Cada comunidad local estaba formada por casas individuales muy dispersas.<\/p>\n\n\n\n<p>La sociedad rife\u00f1a se divid\u00eda en decenas de tribus que ocupaban un determinado territorio (cabila) Sin embargo, las facciones constitu\u00edan las aut\u00e9nticas unidades pol\u00edticas de la sociedad. En cada cabila exist\u00edan facciones cuyos lazos de uni\u00f3n eran la existencia de un enemigo com\u00fan, en base a la venganza, conformando un sistema extremadamente inclinado a los enfrentamientos y a la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El rife\u00f1o ten\u00eda un sentimiento patri\u00f3tico particular. Muy independiente por propia naturaleza, su esp\u00edritu guerrero nac\u00eda de su amor a la independencia para vivir de acuerdo con sus propias normas. Esta sociedad totalmente armada, conocedora del terreno, habituada al combate y con un tremendo inter\u00e9s por mantener su independencia, fue la que encontr\u00f3 Espa\u00f1a cuando inici\u00f3 su labor interventora.<\/p>\n\n\n\n<p>En el suelo del Rif exist\u00edan gran cantidad de recursos minerales. Sin embargo, esa realidad en muchos momentos se sobredimension\u00f3. A partir de 1907, aparecieron los negocios mineros en Marruecos, y los empresarios espa\u00f1oles acometieron el asalto a las explotaciones mineras rife\u00f1as. Un ejemplo fue la familia Echevarrieta, que constituy\u00f3 uno de los \u00abclanes\u00bb m\u00e1s poderosos de la elite empresarial vizca\u00edna y espa\u00f1ola desde mediados del siglo XIX.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Control policial y militar del territorio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El control del territorio por la autoridad espa\u00f1ola se desarroll\u00f3 con una estrategia mixta: administrativa y militar.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La estrategia administrativa consisti\u00f3 en establecer varios puestos de polic\u00eda en cada cabila, creando cuerpos (m\u00edas) integrados por grupos de pobladores ind\u00edgenas, a quienes se les proporcionaba cierta instrucci\u00f3n y una dotaci\u00f3n de fusiles para hacer guardar el orden en nombre del Sult\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La estrategia de ocupaci\u00f3n militar consist\u00eda en establecer campamentos de \u201ccabecera\u201d, que funcionaban como centros de reclutamiento de tropas ind\u00edgenas (harcas amigas), as\u00ed como de acantonamiento y almacenamiento de armas, municiones y v\u00edveres.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde estos campamentos part\u00edan las columnas, con destino a las zonas de despliegue. Tambi\u00e9n desde ellos sal\u00edan, de manera peri\u00f3dica y regular, los convoyes de abastecimiento y relevo de tropas destinados a las peque\u00f1as guarniciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En enero de 1920, el Gobierno espa\u00f1ol nombra al General Fern\u00e1ndez Silvestre&nbsp;para el mando de la Comandancia General de Melilla. Silvestre, un en\u00e9rgico veterano de la Guerra de Cuba, estaba obsesionado por la conquista de la Bah\u00eda de Alhucemas, y decidi\u00f3 preparar ese objetivo emprendiendo una ambiciosa Campa\u00f1a de ocupaci\u00f3n a trav\u00e9s del Rif, que poco m\u00e1s tarde se demostrar\u00eda temeraria.<\/p>\n\n\n\n<p>El Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol intenta controlar el territorio mediante la construcci\u00f3n de peque\u00f1os fuertes o blocaos, construidos en lugares elevados y distantes hasta 30 km entre s\u00ed. Los blocaos rara vez tienen acceso al agua, lo que obliga a los soldados a organizar convoyes diarios de varios kil\u00f3metros a lomos de mulas. Se convierten entonces en blanco f\u00e1cil de los francotiradores o \u201cpacos\u201d: as\u00ed se denominaba a los rebeldes rife\u00f1os, por el ruido (\u201cPac\u201d) que produc\u00eda la percusi\u00f3n de sus fusiles.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Construccion-de-un-blocao-1.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-2005\" width=\"838\" height=\"529\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Construccion-de-un-blocao-1.webp 700w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Construccion-de-un-blocao-1-300x189.webp 300w\" sizes=\"(max-width: 838px) 100vw, 838px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>De este modo, un masa improvisada y mal armada de guerreros (en su mayor\u00eda, ganaderos o granjeros), sin apenas artiller\u00eda y con escasas ametralladoras, consigue pr\u00e1cticamente derrotar a un ej\u00e9rcito convencional europeo, mucho m\u00e1s avanzado y con mejores pertrechos. Los rife\u00f1os tienen a su favor el conocimiento del terreno, tremendamente accidentado, y la motivaci\u00f3n por conseguir un bot\u00edn. Pero su principal baza fue enfrentarse a un Ej\u00e9rcito desmotivado, desorganizado y corrupto, formado por soldados de reemplazo asustados y deseosos de volver a sus casas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta r\u00e9mora solo comenz\u00f3 a solucionarse a partir de la creaci\u00f3n de un cuerpo militar m\u00e1s profesional y combativo: la Legi\u00f3n Espa\u00f1ola, creada a imagen y semejanza de la Legi\u00f3n Extranjera Francesa. La organizaci\u00f3n del ej\u00e9rcito rife\u00f1o, por otro lado, ser\u00e1 considerada una de las fuentes de la teor\u00eda de la guerra de guerrillas, revisada y recuperada en distintos conflictos a lo largo del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>En los enfrentamientos que siguen al Desastre de Annual (julio\/agosto de 1921), el ej\u00e9rcito de Abd el-Krim consigue arrinconar a las tropas espa\u00f1olas, y est\u00e1 a punto de asediar Melilla. Tras el desembarco de la Legi\u00f3n y de numerosas tropas procedentes de la pen\u00ednsula, en septiembre se inici\u00f3 una dura contraofensiva que permiti\u00f3 recuperar parte del territorio perdido, hasta que en enero&nbsp;de&nbsp;1922&nbsp;se recuper\u00f3 Dar Drius, y la l\u00ednea divisoria del&nbsp;r\u00edo Kert. Las poblaciones de Nador,&nbsp;Zelu\u00e1n&nbsp;y&nbsp;Monte Arruit&nbsp;fueron reconquistadas, y los soldados contemplaron horrorizados los cad\u00e1veres a\u00fan insepultos de las v\u00edctimas del desastre. Las muertes en combates y saqueos alcanzaron una cifra cercana a los 10.000 soldados espa\u00f1oles.<\/p>\n\n\n\n<p>Abd el-Krim, por su parte, se proclam\u00f3 sult\u00e1n de Marruecos, pero no fue reconocido por los jeques de la zona francesa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una guerra in\u00fatil, costosa y sangrienta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La guerra de Marruecos provoc\u00f3 importantes conflictos en la sociedad espa\u00f1ola del momento. Era del dominio p\u00fablico la pobreza del Rif, y muchos no comprend\u00edan la pertinencia de una guerra tan sangrienta y onerosa, s\u00f3lo por una cuesti\u00f3n de honor castrense. M\u00e1s a\u00fan, cuando los j\u00f3venes pudientes y de las clases medias, consegu\u00edan librarse del servicio militar pagando a alguien para que fuera en su lugar, o mediante redenci\u00f3n a cambio de una cantidad econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Este sistema se sustituy\u00f3 en 1912 mediante el sistema de cuota, que permit\u00eda hacer un servicio militar reducido y en el regimiento de su elecci\u00f3n, a cambio de un pago de 1.000 pesetas. Esto reforzaba la idea de que los hijos de los pobres eran enviados a morir a Marruecos (\u201ctributo de sangre\u201d) No obstante, hubo hijos de la nobleza y alta burgues\u00eda que, como oficiales de complemento voluntarios, tambi\u00e9n participaron en la guerra.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"506\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/soldados-espanoles-subiendo-a-bordo-de-trenes-en-madrid-rumbo-a-melilla-dias-despues-del-desastre-de-annual_422-3741989_20210731224435-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2006\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/soldados-espanoles-subiendo-a-bordo-de-trenes-en-madrid-rumbo-a-melilla-dias-despues-del-desastre-de-annual_422-3741989_20210731224435-1.jpg 900w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/soldados-espanoles-subiendo-a-bordo-de-trenes-en-madrid-rumbo-a-melilla-dias-despues-del-desastre-de-annual_422-3741989_20210731224435-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/soldados-espanoles-subiendo-a-bordo-de-trenes-en-madrid-rumbo-a-melilla-dias-despues-del-desastre-de-annual_422-3741989_20210731224435-1-768x432.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/soldados-espanoles-subiendo-a-bordo-de-trenes-en-madrid-rumbo-a-melilla-dias-despues-del-desastre-de-annual_422-3741989_20210731224435-1-800x450.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>La \u201cautopsia\u201d del Desastre: El Informe Picasso.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El desastre de Annual tuvo tambi\u00e9n importantes consecuencias. El ministro de la Guerra orden\u00f3 la creaci\u00f3n de una comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n, dirigida por el General Picasso, que elabor\u00f3 el informe conocido como Expediente Picasso, en el que se se\u00f1alaban m\u00faltiples errores militares. Sin embargo, debido a la acci\u00f3n obstructiva de algunos ministros y jueces, no se lleg\u00f3 al fondo de las responsabilidades pol\u00edticas e incluso del propio rey, que seg\u00fan algunos hab\u00eda animado la penetraci\u00f3n irresponsable del general Silvestre hasta puntos alejados de Melilla, sin contar con una defensa adecuada en la retaguardia.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de que el informe Picasso se debatiera en las Cortes, el General Primo de Rivera dio un golpe de Estado el&nbsp;13 de septiembre&nbsp;de&nbsp;1923,&nbsp;inici\u00e1ndose una dictadura que enterr\u00f3 las responsabilidades de muchos mandos. A pesar de este pacto de silencio, esta crisis fue una m\u00e1s de las muchas que socavaron los cimientos de la monarqu\u00eda de&nbsp;Alfonso XIII,&nbsp;y que en la d\u00e9cada siguiente habr\u00edan de provocar su ca\u00edda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"538\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/concentracion-de-tropas-en-la-playa-de-ondarreta-con-destino-a-guerra-de-africa-1-de-8-fondo-car-kutxa-fototeka_b3485e99_1200x630-1-1024x538.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2007\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/concentracion-de-tropas-en-la-playa-de-ondarreta-con-destino-a-guerra-de-africa-1-de-8-fondo-car-kutxa-fototeka_b3485e99_1200x630-1-1024x538.jpeg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/concentracion-de-tropas-en-la-playa-de-ondarreta-con-destino-a-guerra-de-africa-1-de-8-fondo-car-kutxa-fototeka_b3485e99_1200x630-1-300x158.jpeg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/concentracion-de-tropas-en-la-playa-de-ondarreta-con-destino-a-guerra-de-africa-1-de-8-fondo-car-kutxa-fototeka_b3485e99_1200x630-1-768x403.jpeg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/concentracion-de-tropas-en-la-playa-de-ondarreta-con-destino-a-guerra-de-africa-1-de-8-fondo-car-kutxa-fototeka_b3485e99_1200x630-1.jpeg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><em>A cien a\u00f1os de Annual (La Guerra de Marruecos)<\/em>; Daniel Mac\u00edas Fern\u00e1ndez &#8211; Julio Albi de la Cuesta.<\/li><li><em>Marruecos: las etapas de la pacificaci\u00f3n<\/em>; Manuel Goded<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><em>Entorno a Annual<\/em>; Julio Albi de la Cuesta<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><em>El Desastre de Annual <\/em>(Revista Desperta Ferro, ejemplar n\u00ba 30)<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><em>El Desastre de Annual (el Protectorado y la Guerra de Marruecos)<\/em>; Roberto Blanco, Gonz\u00e1lez Claver)<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><em>El Desastre de Annual (Los espa\u00f1oles que lucharon en \u00c1frica)<\/em>; Gerardo Mu\u00f1oz Lorente.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><em>Morir en \u00c1frica<\/em> (La epopeya de los soldados espa\u00f1oles en el Desastre de Annual); Luis Miguel Francisco.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><em>Espa\u00f1a y el Rif. Cr\u00f3nica de una historia casi olvidada; <\/em>M. R. Madariaga.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><em>La retirada de Annual y el asedio de Monte Arruit<\/em>; Luis Rodriguez de Viguri y Seoane.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><em>Intrahistoria del desastre de Annual<\/em>; Rafael A. Contreras Fern\u00e1ndez<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><em>Expediente Picasso<\/em> (Resumen publicado en 1931); Biblioteca Central Militar<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n<div class=\"lazyblock-foro-tributo-1Ar3bz wp-block-lazyblock-foro-tributo\"><div onclick=\"location.href='https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/foro\/tributo-de-sangre\/';\" style=\"cursor: pointer; background-image: url(https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/img\/forobg-tributo.jpg); max-width: 600px; padding: 10px; margin: auto; border: 3px solid red;\">\n  <div style=\"float: left;\"><a href=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/foro\/tributo-de-sangre\/\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/img\/foro-icon.png\" width=\"60px\"\/><\/a><\/div>\n  <div style=\"float: left; margin-left: 10px; width: 80%; border-radius: 6px; background-color:rgba(255,255,255, 0.4); padding: 4px; line-height: 1.2;\">\n    <span style=\"font-size: 1.3em; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-weight: bold;\"><a style=\"text-decoration: none; color: red;\" href=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/foro\/tributo-de-sangre\/\">Tributo de Sangre<\/a><\/span>\n    <br><span style=\"font-size: 1em; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; color: black;\">\u00danete a la conversaci\u00f3n con el autor, personal involucrado en la edici\u00f3n del juego y otros aficionados en los foros de NAC Wargames. <\/span>\n  <\/div>\n  <div style=\"clear: both;\"><\/div>\n  <\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antecedentes: el Protectorado de Marruecos. El inter\u00e9s colonial espa\u00f1ol por Marruecos se remonta a mediados del&nbsp;siglo XIX, a modo de emulaci\u00f3n de la pol\u00edtica de expansi\u00f3n militar francesa en el Norte de \u00c1frica, y con el deseo de llevarse una parte del pastel en el reparto del continente. 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