{"id":5218,"date":"2023-03-15T22:30:24","date_gmt":"2023-03-15T22:30:24","guid":{"rendered":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/?p=5218"},"modified":"2023-03-27T08:26:33","modified_gmt":"2023-03-27T08:26:33","slug":"estancia-de-don-carlos-en-inglaterra-y-su-asombrosa-huida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/2023\/03\/15\/estancia-de-don-carlos-en-inglaterra-y-su-asombrosa-huida\/","title":{"rendered":"Estancia de Don Carlos en Inglaterra y su asombrosa huida."},"content":{"rendered":"\n<p><strong>En la entrega n\u00ba 2 dejamos a Don Carlos, su familia y su s\u00e9quito en tierras inglesas&nbsp; a la espera de su nuevo futuro. Si bien Inglaterra firm\u00f3 el tratado de la Cu\u00e1druple Alianza en abril de 1834 no fue hasta agosto que firm\u00f3 los art\u00edculos adicionales para el apoyo a la monarqu\u00eda liberal espa\u00f1ola. Por tanto Don Carlos estaba protegido por el gobierno ingl\u00e9s pero confinado como en jaula de oro. Ten\u00eda libertad para moverse por el pa\u00eds bajo riguroso control y sin permiso de abandonarlo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En esta entrega nos enteraremos de c\u00f3mo se las ingeni\u00f3 para fugarse del pa\u00eds; hechos dignos de la mejor novela de acci\u00f3n y aventuras.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/anecdotario-blanco-copia-1-775x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5219\" width=\"565\" height=\"747\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/anecdotario-blanco-copia-1-775x1024.jpg 775w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/anecdotario-blanco-copia-1-227x300.jpg 227w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/anecdotario-blanco-copia-1-768x1015.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/anecdotario-blanco-copia-1.jpg 917w\" sizes=\"(max-width: 565px) 100vw, 565px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>L<\/strong>a obsesi\u00f3n de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Carlos_Mar%C3%ADa_Isidro_de_Borb%C3%B3n\">Carlos Mar\u00eda Isidro de Borb\u00f3n<\/a> era llegar cuanto antes a Navarra donde le esperaba un ej\u00e9rcito de fieles. En Portsmouth, donde se halla, entre otras curiosidades,&nbsp;el buque de guerra&nbsp; HMS Victory (en el que muri\u00f3 Nelson durante la batalla de Trafalgar) busc\u00f3 con ah\u00ednco la forma de pasar a Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"753\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Portsmouth-1834-1024x753.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5220\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Portsmouth-1834-1024x753.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Portsmouth-1834-300x221.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Portsmouth-1834-768x565.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Portsmouth-1834.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Puerto de Portsmouth en 1834<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Don Carlos encarga al bar\u00f3n de los Valles los preparativos del viaje (lo m\u00e1s complicado fue conseguir los pasaportes; viaj\u00f3 a Londres y pudo obtenerlos ayudado por un banquero afecto a la causa real . Despu\u00e9s de haber estado consultando qu\u00e9 tipo de pasaportes convendr\u00edan, decidieron por lo siguiente:&nbsp; Don Carlos y su acompa\u00f1ante se har\u00edan pasar por dos colonos de la isla Trinidad<strong><sup>1<\/sup><\/strong>. Se opt\u00f3 por dicha isla porque fue territorio espa\u00f1ol y la mayor\u00eda de sus habitantes aun hablaba su idioma. De este modo no resultar\u00eda sospechoso que Don Carlos hablase en espa\u00f1ol durante la traves\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En los pasaportes entregados aparec\u00edan estos nombres:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Alonso Saez (negociante) para Don Carlos<\/li>\n\n\n\n<li>Tom\u00e1s Saubot (hacendado) para el bar\u00f3n de los Valles.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Junto a esta documentaci\u00f3n recabada, el bar\u00f3n recopil\u00f3 peri\u00f3dicos y una amplia informaci\u00f3n sobre la isla de la Trinidad (como nombres de los principales habitantes) para salir airoso ante cualquier pregunta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"734\" height=\"494\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/antiguo-pasaporte-copia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5221\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/antiguo-pasaporte-copia.jpg 734w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/antiguo-pasaporte-copia-300x202.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 734px) 100vw, 734px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">montaje de pasaporte real de mediados siglo XIX y de grabado con el rostro afeitado de Don Carlos.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En estos d\u00edas el pasaporte franc\u00e9s aut\u00e9ntico del bar\u00f3n fue enviado a la embajada para visarlo con destino a Hamburgo y este se encarg\u00f3 de que afines a la causa carlista y amigos supiesen que estar\u00eda en la ciudad germana. Se hizo correr el rumor de que tal viaje al norte de Alemania tendr\u00eda por objeto recibir a dos barcos espa\u00f1oles con 200 oficiales carlistas a bordo.<\/p>\n\n\n\n<p>Toda esta treta se urdi\u00f3, principalmente, con el objetivo de enga\u00f1ar a Charles Maurice de Talleyrand<strong><sup>2<\/sup><\/strong>,&nbsp; a la saz\u00f3n embajador franc\u00e9s en Inglaterra, pues hab\u00eda enviado esp\u00edas para informar de todos los pasos de Don Carlos. As\u00ed pues tambi\u00e9n envi\u00f3 a varios de sus agentes a Hamburgo para espiar al bar\u00f3n. As\u00ed fue burlado el sagaz &nbsp;Talleyrand .<\/p>\n\n\n\n<p>El Obispo de Le\u00f3n<strong><sup>3<\/sup><\/strong> &nbsp;era el \u00fanico de los afines a Don Carlos que apoyaba que el itinerario de vuelta a Espa\u00f1a del Pretendiente cruzase de norte a sur el pa\u00eds galo. El resto de consejeros recomendaban el viaje directo por mar y desembarcar en el Cant\u00e1brico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"639\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Talleyrand-copia-1024x639.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5222\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Talleyrand-copia-1024x639.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Talleyrand-copia-300x187.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Talleyrand-copia-768x479.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Talleyrand-copia.jpg 1500w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Monsieur Talleyrand y el obispo de Le\u00f3n, dos hombres influyentes para sus respectivos reyes.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Sin embargo el gobierno de la Regente Mar\u00eda Cristina ya conoc\u00eda a trav\u00e9s de los peri\u00f3dicos de la pronta vuelta a Espa\u00f1a de Don Carlos. De tal modo en Espa\u00f1a se esperaba la entrada de Don Carlos a la pen\u00ednsula a trav\u00e9s de los puertos Guipuzcoanos y Vizca\u00ednos. Barcos ingleses, franceses y espa\u00f1oles vigilaban la costa cant\u00e1brica para evitar su &nbsp;llegada a toda costa. Por este motivo el bar\u00f3n convenci\u00f3 a todos de que lo m\u00e1s seguro era ir por tierras francesas hasta Espa\u00f1a, pues de intentarlo a trav\u00e9s del Cant\u00e1brico se corr\u00eda un riesgo elevad\u00edsimo de perecer o caer preso de los cristinos.<\/p>\n\n\n\n<p>El bar\u00f3n apremi\u00f3 a Don Carlos para que el viaje tuviese lugar cuanto antes, y Don Carlos fij\u00f3 la fecha del &nbsp;1 de julio como el d\u00eda de partida hacia Francia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/map-zoom-copia-1024x377.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5224\" width=\"913\" height=\"336\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/map-zoom-copia-1024x377.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/map-zoom-copia-300x110.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/map-zoom-copia-768x283.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/map-zoom-copia-1536x566.jpg 1536w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/map-zoom-copia-2048x754.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 913px) 100vw, 913px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Encontrar un \u00f3leo de la mansi\u00f3n Gloucester Lodge y el lugar exacto en el mapa antiguo de Londres fue una gran satisfacci\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Se acord\u00f3 que la familia real partir\u00eda desde Portsmouth (el 22 de junio) hasta Londres, donde el gobierno ingl\u00e9s les asign\u00f3 como residencia Gloucester Lodge, la mansi\u00f3n donde habit\u00f3 George Canning<strong><sup>4<\/sup><\/strong>, antiguo ministro de asuntos exteriores de Inglaterra&nbsp; durante el reinado de Jorge IV.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 mansi\u00f3n estaba situada cerca de Old Brompton en el elegante barrio de South Kensington a poca distancia de Hyde Park<strong><sup>5<\/sup><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Carlos aprovech\u00f3 los d\u00edas que restaban hasta partir hacia Francia para hacer turismo por Londres y visitar todo lo que fuera digno de inter\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"380\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/londres-1835-copia-1024x380.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5225\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/londres-1835-copia-1024x380.jpeg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/londres-1835-copia-300x111.jpeg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/londres-1835-copia-768x285.jpeg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/londres-1835-copia-1536x571.jpeg 1536w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/londres-1835-copia.jpeg 1871w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"505\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/map-1024x505.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5226\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/map-1024x505.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/map-300x148.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/map-768x379.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/map-1536x757.jpg 1536w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/map.jpg 1540w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mapa de Londres del a\u00f1o 1835.  Al norte Hyde Park, al oeste Green Park y St. James Park. Marcado con chincheta la mansi\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Asimismo, el bar\u00f3n le di\u00f3 las siguientes instrucciones&nbsp; acerca de la relaci\u00f3n que deb\u00eda tener con las personas de su residencia el d\u00eda de la partida, 1 de julio. Fueron \u00e9stas:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Don Carlos saldr\u00eda con el se\u00f1or Manuel Azn\u00e1rez (antiguo agregado en la embajada de Cerde\u00f1a) a la hora del paseo, hora fijada:&nbsp; las seis de la tarde.<\/li>\n\n\n\n<li>En la primera plaza, a 1 milla de su residencia, coger\u00edan un \u201ccoche sim\u00f3n\u201d (carruaje precursor del taxi) que los llevar\u00eda a Welbeck-Street, junto a Cavendish Square. En una casa de esa calle les esperar\u00eda el bar\u00f3n y all\u00ed Don Carlos deber\u00eda afeitarse el bigote y hacer te\u00f1ir el pelo.<\/li>\n\n\n\n<li>Al anochecer, se dir\u00eda en Gloucester-Lodge que Don Carlos hab\u00eda regresado del paseo con una fuerte jaqueca&nbsp; que le oblig\u00f3 a meterse en cama.<\/li>\n\n\n\n<li>Tanto su m\u00e9dico personal como su ayuda de c\u00e1mara, eran de todo confianza y estaban al tanto de la trama. Estos deber\u00edan entrar en sus aposentos y el primero escribir\u00eda una receta al supuesto enfermo que mandar\u00eda a casa de un boticario para que las personas de la servidumbre no dudaran de la indisposici\u00f3n del Infante (en la receta le prescribi\u00f3 ba\u00f1os de mostaza y sinapismos)<strong><sup>6<\/sup><\/strong><sub>.<\/sub><\/li>\n\n\n\n<li>Do\u00f1a Francisca de As\u00eds (esposa de Don Carlos), la princesa de Beira y el Obispo de Le\u00f3n&nbsp; deb\u00edan pasar varias horas al lado de la cama del enfermo.<\/li>\n\n\n\n<li>S\u00f3lo ellos tendr\u00edan acceso al dormitorio de Don Carlos (ni siquiera los infantes hijos podr\u00edan entrar). Tampoco el gentil-hombre de c\u00e1mara que s\u00f3lo se manten\u00eda fuera a la puerta del aposento.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>En el caso de que se hubiese descubierto en Londres la partida de Don Carlos, se har\u00eda partir a dos gentilhombres en un carromato en direcci\u00f3n al castillo de Lulworth<strong><sup>7<\/sup><\/strong> y publicar en los peri\u00f3dicos que Don Carlos hab\u00eda ido a visitar esa antigua residencia de Carlos X con el objeto de mudarse all\u00ed m\u00e1s adelante con su familia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"978\" height=\"595\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/George_Canning-copia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5227\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/George_Canning-copia.jpg 978w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/George_Canning-copia-300x183.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/George_Canning-copia-768x467.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 978px) 100vw, 978px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Lord George Canning y Maria Francisca de Assis da Maternidade Xavier de Paula de Alc\u00e2ntara Antonia Joaquina Gonzaga Carlota M\u00f3nica Senhorinha Soter e Caia de Braganza y Borb\u00f3n, sobrina y primera esposa de Don Carlos.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>En la ma\u00f1ana del d\u00eda 1 de julio, tal y como se hab\u00eda planeado, se reunieron Don Carlos y el bar\u00f3n de los Valles para coordinar las \u00faltimas disposiciones&nbsp; del viaje de inc\u00f3gnito.&nbsp; El bar\u00f3n le dijo estas palabras: \u00abSe\u00f1or, este es el \u00faltimo homenaje que rindo a Su Majestad, a partir de esta noche cambiaremos de papel. V. M. tendr\u00e1 que obedecerme a mi hasta que lleguemos a sus estados, y entonces cada uno volver\u00e1 a ocupar su puesto\u00bb.&nbsp; Don Carlos contest\u00f3 que consent\u00eda de todo coraz\u00f3n este cambio.<\/p>\n\n\n\n<p>El bar\u00f3n fue seguidamente a despedirse de todas las personas de la corte comunic\u00e1ndoles que iba a partir para Hamburgo. El bar\u00f3n tom\u00f3 un coche con direcci\u00f3n a la casa de Welbeck Street adonde lleg\u00f3 a las seis de la tarde. Don Carlos deb\u00eda llegar all\u00ed media hora despu\u00e9s. Sin embargo hab\u00eda pasado una hora y este segu\u00eda sin llegar, lo cual inquiet\u00f3 sobremanera al bar\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El motivo de su retraso fue la despedida de sus fieles, pero en especial de sus 3 hijos , hijos que no sab\u00eda si volver\u00eda a ver y de su mujer, cuya despedida si fue para siempre (fallecer\u00eda en Alverstoke Rectory, Hampshire, en septiembre de ese mismo a\u00f1o).<\/p>\n\n\n\n<p>A las siete y treinta lleg\u00f3 Don Carlos a la casa acompa\u00f1ado del fiel Azn\u00e1rez. El bar\u00f3n le present\u00f3 a los due\u00f1os de la casa quienes se encargaron de afeitarle, te\u00f1irle el pelo y disfrazarle. Mientras el bar\u00f3n se ausent\u00f3 para realizar algunos preparativos y cual ser\u00eda su sorpresa al regresar a la casa de encontrarse all\u00ed al obispo de Le\u00f3n y al secretario del obispo. Estos hab\u00edan ido all\u00ed para entregar el sello real que Don Carlos hab\u00eda olvidado. El obispo de Le\u00f3n aprovech\u00f3 para convencer al Infante, in extremis, de que abandonara la intenci\u00f3n de fuga por el peligro que corr\u00eda. Pero Don Carlos insisti\u00f3 en que seguir\u00eda adelante pues algo le dec\u00eda que la empresa tendr\u00eda un final feliz. As\u00ed que poni\u00e9ndose de rodillas ante el obispo le pidi\u00f3 su bendici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A las doce de la noche Don Carlos ya disfrazado y el bar\u00f3n subieron al carruaje con destino a Brighton a donde llegaron a las siete de la ma\u00f1ana. En Brighton les esperaba un barco con su tripulaci\u00f3n para llevarlos con destino a Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>Embarcaron a bordo del yate Lulworth<strong><sup>8<\/sup><\/strong> que perteneci\u00f3 a&nbsp; Joseph Weld y que fue comprado por el Pretendiente por la suma de 550.000 francos. Dicho barco era uno de los m\u00e1s bellos y veloces del club de yates.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"420\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/barco-1024x420.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5228\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/barco-1024x420.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/barco-300x123.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/barco-768x315.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/barco.jpg 1472w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La traves\u00eda dur\u00f3 unas doce horas, pero el mar estaba tan revuelto y las olas tan grandes que Don Carlos mare\u00f3 durante casi todo el viaje. Hac\u00eda las cuatro de la tarde ya se ve\u00edan las costas de Francia. Antes del desembarco el bar\u00f3n, que conoc\u00eda bien las costumbres y leyes de su pa\u00eds, advirti\u00f3 a Don Carlos de c\u00f3mo proceder con los aduaneros. A las ocho de la noche desembarcaron en el puerto de Dieppe. La fuga de Inglaterra hab\u00eda sido un gran \u00e9xito. Ya estaba en suelo galo pero a\u00fan faltaba cruzar toda Francia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CONTINUAR\u00c1<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"845\" height=\"718\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/diepe.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-5284\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>1- La Isla de <strong>Trinidad <\/strong>fue conquistada por Espa\u00f1a en 1530 y paso a ser territorio de Inglaterra en 1802.<\/p>\n\n\n\n<p>2. <strong>Talleyrand <\/strong>fue obispo, estadista, pol\u00edtico y diplom\u00e1tico franc\u00e9s con gran influencia en el panorama nacional e internacional. Su \u00faltimo cargo p\u00fablico fue el de embajador de Francia en Londres y en 1838 se retir\u00f3 al castillo de Valen\u00e7ay.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Joaqu\u00edn Abarca y Blanque,&nbsp;<strong>Obispo de Le\u00f3n<\/strong>, fue uno de los pocos representantes del alto clero que defendi\u00f3 la causa de Don Carlos. Desde su destierro en Portugal fue un personaje clave en su s\u00e9quito, aunque provoc\u00f3 muchas intrigas y desde el punto de vista militar fue poco eficiente para la causa.<\/p>\n\n\n\n<p>4. Por iron\u00edas de la vida <strong>George Canning<\/strong> fue quien m\u00e1s defendi\u00f3 y apoyo la Independencia de Hispanoam\u00e9rica, hasta el punto de decir esta frase en 1824: \u00ab<em>La cosa est\u00e1 hecha; el clavo est\u00e1 puesto, la Am\u00e9rica Espa\u00f1ola ya est\u00e1 libre; y si sabemos dirigir bien nuestros negocios, ser\u00e1 brit\u00e1nica<\/em>.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>5. La mansi\u00f3n <strong>Gloucester Lodge<\/strong> fue demolida a principios del siglo XX. Aun queda una parte de su jard\u00edn y arbolado.<\/p>\n\n\n\n<p>6. Para elaborar los&nbsp;<strong>sinapismos<\/strong>&nbsp;se utiliza harina de mostaza blanca, mezclada a partes iguales con agua formando una especie de cataplasma.<\/p>\n\n\n\n<p>7. Castillo del siglo XVII situado en Dorset. Despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n Francesa , los miembros supervivientes de la familia real francesa fueron invitados a utilizar <strong>Lulworth <\/strong>como una de sus residencias en el exilio. M\u00e1s tarde, Carlos X de Francia y su familia tambi\u00e9n se alojaron all\u00ed despues de la Revoluci\u00f3n de julio de 1830.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>8. El nombre del yate es el mismo que el del castillo de Lulworth ya que dicho castillo pertenec\u00eda a la familia <strong>Weld <\/strong>casi desde sus or\u00edgenes.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la entrega n\u00ba 2 dejamos a Don Carlos, su familia y su s\u00e9quito en tierras inglesas&nbsp; a la espera de su nuevo futuro. 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[&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5231,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"0","ocean_second_sidebar":"0","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"0","ocean_custom_header_template":"0","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"0","ocean_menu_typo_font_family":"0","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"0","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"off","ocean_gallery_id":[],"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-5218","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-elreyenelnorte","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5218","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5218"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5218\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5388,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5218\/revisions\/5388"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5231"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5218"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5218"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5218"}],"curies":[{"n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