{"id":5309,"date":"2023-03-26T11:18:23","date_gmt":"2023-03-26T11:18:23","guid":{"rendered":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/?p=5309"},"modified":"2023-03-27T10:48:39","modified_gmt":"2023-03-27T10:48:39","slug":"el-acelerado-cruce-de-don-carlos-a-traves-de-francia-y-su-entrada-en-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/2023\/03\/26\/el-acelerado-cruce-de-don-carlos-a-traves-de-francia-y-su-entrada-en-espana\/","title":{"rendered":"El acelerado cruce de Don Carlos a trav\u00e9s de Francia y su entrada en Espa\u00f1a"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/anecdotario-blanco-copia-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5345\" width=\"475\" height=\"627\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/anecdotario-blanco-copia-2.jpg 531w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/anecdotario-blanco-copia-2-228x300.jpg 228w\" sizes=\"(max-width: 475px) 100vw, 475px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>En la entrega anterior hab\u00edamos dejado a Don Carlos y al bar\u00f3n de los Valles (Louis Xavier Auguet de Saint-Sylvain)<sup>1<\/sup><\/strong> <strong>llegando a las costas francesas. Aqu\u00ed continua el relato del viaje:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El barco que les transportaba desde <strong>Brighton<\/strong> atrac\u00f3 a las ocho de la noche el puerto de <strong>Dieppe<\/strong>. Lo m\u00e1s probable es que tuvieran que esperar a que un pr\u00e1ctico ( piloto del puerto) subiera a bordo para atravesar el estrecho canal y llegar a la zona de atraque ya que esta operaci\u00f3n era muy complicada para navegantes que no conocieran bien la rada por el peligro de colisionar el barco.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"616\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Dieppe-port-copia-copia-copia-1024x616.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5310\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Dieppe-port-copia-copia-copia-1024x616.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Dieppe-port-copia-copia-copia-300x181.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Dieppe-port-copia-copia-copia-768x462.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Dieppe-port-copia-copia-copia.jpg 1085w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">grabados contempor\u00e1neos ( 1834) del puerto de Dieppe<strong><sup>2<\/sup><\/strong> y piloto de maniobras<strong><sup>3<\/sup><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/practico-piloto-dieppe.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5311\" width=\"562\" height=\"558\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/practico-piloto-dieppe.jpg 665w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/practico-piloto-dieppe-300x298.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/practico-piloto-dieppe-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 562px) 100vw, 562px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Una vez en tierra entraron en la oficina de aduanas para recoger pasaportes y registrar equipajes. A pesar de los esfuerzos del bar\u00f3n, los aduaneros no entregaron inmediatamente los pasaportes y equipajes a los viajeros. Por ello, se vieron obligados a hacer noche en Dieppe no pudiendo partir de inmediato, tal y como estaba previsto. Se alojaron en el Hotel-Royal .<\/p>\n\n\n\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, les mandaron aviso para que fuesen a la oficina de polic\u00eda a recoger sus pases (el bar\u00f3n expres\u00f3 su malestar, pues en el paso de Calais el tr\u00e1mite se hac\u00eda de inmediato tan s\u00f3lo abonando 2 francos). Don Carlos le coment\u00f3 a solas que era mejor no discutir para no llamar la atenci\u00f3n y ser descubiertos. El bar\u00f3n en cambio le asegur\u00f3 que ser\u00edan menos sospechosos si discut\u00edan y se hac\u00edan notar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/hotel-royal.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5312\" width=\"626\" height=\"505\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/hotel-royal.jpg 881w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/hotel-royal-300x242.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/hotel-royal-768x621.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 626px) 100vw, 626px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Al regresar al Hotel-Royal, el bar\u00f3n pidi\u00f3 al administrador del establecimiento que le mandase pedir un carruaje. A las ocho y media de la ma\u00f1ana partieron de Dieppe y despu\u00e9s de recorrer varios kil\u00f3metros Don Carlos pregunt\u00f3 al bar\u00f3n si conoc\u00eda la situaci\u00f3n del Castillo de Arqu\u00e9s (donde el rey franc\u00e9s Enrique IV de Borb\u00f3n bati\u00f3 al Duque de Mayenne en la batalla de Ivry, Normandia: Don Carlos dijo al bar\u00f3n que el har\u00eda como su \u00ababuelo\u00bb en la batalla de Ivry, \u201cporque voy a conquistar mi Reino\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Continuaron viaje pasando por <strong>Montigny<\/strong> &nbsp;(a 14 kms de Dieppe ). Mientras atravesaban el Pa\u00eds de Caux,&nbsp;Don Carlos destacaba la alegr\u00eda de Francia y sus gentes en contraposici\u00f3n a su experiencia en Inglaterra. Francia le recordaba a su pa\u00eds. Tambi\u00e9n resaltaba el cielo franc\u00e9s m\u00e1s c\u00e1lido y risue\u00f1o que el ingl\u00e9s , habitualmente gris y nebuloso.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/paris-1834-1024x818.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5314\" width=\"817\" height=\"652\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/paris-1834-1024x818.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/paris-1834-300x240.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/paris-1834-768x614.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/paris-1834-1536x1227.jpg 1536w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/paris-1834-2048x1636.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 817px) 100vw, 817px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras 17 horas de trayecto, los viajeros hab\u00edan completado el viaje Dieppe \u2013 <strong>Par\u00eds<\/strong>, ciudad a la que llegaron a las tres de la ma\u00f1ana del 4 de julio, ape\u00e1ndose en el hotel Meurice<strong><sup>4<\/sup><\/strong>. Despu\u00e9s de haber descansado esa noche all\u00ed al d\u00eda siguiente se mudaron a, iron\u00edas de la vida, la calle de Borb\u00f3n n\u00ba 43, donde se hallaba la residencia del conde de Suau de Lacroix<strong>.<\/strong> El conde se hallaba en Am\u00e9rica, y fue su hijo, al cual el bar\u00f3n conoci\u00f3 en Londres y era fiel a la causa del pretendiente, quien env\u00edo una nota al portero de la casa en la que dec\u00eda que dos amigos suyos (americanos) se alojar\u00edan all\u00ed a su paso por Par\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"806\" height=\"424\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/tarjeta-del-hotel-meurice-1889-con-todas-clase-de-modernidades-ascensor-telefono.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5315\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/tarjeta-del-hotel-meurice-1889-con-todas-clase-de-modernidades-ascensor-telefono.jpg 806w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/tarjeta-del-hotel-meurice-1889-con-todas-clase-de-modernidades-ascensor-telefono-300x158.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/tarjeta-del-hotel-meurice-1889-con-todas-clase-de-modernidades-ascensor-telefono-768x404.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 806px) 100vw, 806px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Tarjeta comercial del hotel de finales del siglo XIX, resaltando las \u00abmodernidades\u00bb de la \u00e9poca: \u00a1ba\u00f1os, luz el\u00e9ctrica, tel\u00e9fono, restaurante, sal\u00f3n de lectura para se\u00f1oras y sala de fumadores !<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El bar\u00f3n ya hab\u00eda hecho gestiones para que un antiguo ayuda de c\u00e1mara del Duque de Burdeos, (Enrique de Artois, arist\u00f3crata franc\u00e9s legitimista) sirviera como criado al pretendiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese d\u00eda recibieron una carta de Inglaterra donde sus contactos informaban que la treta y enga\u00f1o de la supuesta enfermedad de Don Carlos hab\u00eda sido un \u00e9xito y nadie sospechaba que hubiera salido de la mansi\u00f3n de Londres.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tranquilos con esta noticia, Don Carlos y el bar\u00f3n, fueron a visitar al Sr Amadeo Jauge, banquero judio de Burdeos, con el cual acordaron un importante empr\u00e9stito para la causa y tomaron unas bebidas en su casa. El bar\u00f3n solicit\u00f3 una silla de posta<strong><sup>5<\/sup><\/strong> para dar un paseo por la ciudad, as\u00ed que subieron a las ocho de la tarde , hora en la que en verano Paris ofrece un aspecto brillante. Un gran n\u00famero de vistosos y elegantes carruajes llenaban las avenidas de la gran plaza de Luis XV y los Campos El\u00edseos, el lugar m\u00e1s concurrido de la ciudad.&nbsp; Entre los carros y los paseantes hab\u00eda mucho ambiente; todo luc\u00eda como un ambiente festivo. En un momento del paseo el bar\u00f3n le se\u00f1al\u00f3 al Pretendiente para que mirara hacia un punto y le dijo en esa plaza fue donde hace cuarenta a\u00f1os rod\u00f3 la cabeza del destronado Luis XVI<strong><sup>6<\/sup><\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"607\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-rey-Luis-Felipe-con-tupe-estilo-Ace-Ventura.-El-conde-de-Suau-de-Lacroix-sin-peinarse.-1024x607.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5319\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-rey-Luis-Felipe-con-tupe-estilo-Ace-Ventura.-El-conde-de-Suau-de-Lacroix-sin-peinarse.-1024x607.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-rey-Luis-Felipe-con-tupe-estilo-Ace-Ventura.-El-conde-de-Suau-de-Lacroix-sin-peinarse.-300x178.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-rey-Luis-Felipe-con-tupe-estilo-Ace-Ventura.-El-conde-de-Suau-de-Lacroix-sin-peinarse.-768x455.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-rey-Luis-Felipe-con-tupe-estilo-Ace-Ventura.-El-conde-de-Suau-de-Lacroix-sin-peinarse.-1536x911.jpg 1536w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-rey-Luis-Felipe-con-tupe-estilo-Ace-Ventura.-El-conde-de-Suau-de-Lacroix-sin-peinarse..jpg 1552w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>El rey Luis Felipe  y el conde de Suau de Lacroix <\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Y fue en ese justo momento que su silla de posta frena bruscamente para dar paso a un elegante carruaje. Ambos pasajeros se asomaron para ver a quien hab\u00eda cedido&nbsp; paso el postill\u00f3n. Cual fue la sorpresa del bar\u00f3n al ver qu\u00e9 pasaba el Rey Luis Felipe I con su familia en dicho carruaje. As\u00ed se lo coment\u00f3 a Don Carlos y este saludo a la familia real, la cual por mera cortes\u00eda respondi\u00f3 al saludo. Esto hizo re\u00edr a Don Carlos y le dijo al bar\u00f3n: \u00abMi primo el de Orleans est\u00e1 muy lejos de sospechar que atravieso sus estados sin su permiso, para ir a desgarrar con la punta de mi espada su Tratado de la Cu\u00e1druple Alianza.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"671\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-paseo-de-Los-Campos-Eliseos-Jean-Beraud.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5316\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-paseo-de-Los-Campos-Eliseos-Jean-Beraud.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-paseo-de-Los-Campos-Eliseos-Jean-Beraud-300x197.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-paseo-de-Los-Campos-Eliseos-Jean-Beraud-768x503.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El paseo de Los Campos El\u00edseos (Jean B\u00e9raud) &#8211; Musee de la Ville de Paris.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Continuaron viaje hasta llegar a la localidad de <strong>Longjumeau<\/strong> a unos 20 kms. de Par\u00eds. All\u00ed cenaron con mucho apetito en un bodeg\u00f3n. Continuaron viaje durante la noche, pasando por <strong>Orleans <\/strong>y llegando a la ma\u00f1ana siguiente a <strong>Mer sur Loire<\/strong>, haciendo alto para desayunar en la que se conoc\u00eda como la mejor posada del pa\u00eds,&nbsp; donde probaron su plato estrella \u00abgobios fritos\u00bb y de postre Don Carlos prob\u00f3 fresas con leche.<\/p>\n\n\n\n<p>Prosiguieron viaje y llegaron a <strong>Tours<\/strong>, donde el Pretendiente lament\u00f3 mucho no poder visitar a su amigo y fiel s\u00fabdito Fco. Javier de Idi\u00e1quez y Carvajal,&nbsp;Duque de Granada de Ega. El duque viv\u00eda exiliado en Tours desde la toma de la ciudad de Vitoria por el general liberal Sarsfield. No lo hizo por seguir viajando de inc\u00f3gnito sabiendo que el duque estaba vigilado por la polic\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n lament\u00f3 no poder visitar a otro de sus seguidores en Tours,&nbsp; Carlos Jos\u00e9 Enrique d\u2019Espagne<strong><sup>7<\/sup><\/strong>, conocido por el Conde de Espa\u00f1a, ya que tambi\u00e9n estaba sujeto a una estrecha vigilancia.&nbsp; El viaje continu\u00f3 atravesando <strong>Poitiers<\/strong> y parada en <strong>Barbezieux<\/strong> para almorzar.&nbsp; El postill\u00f3n quiso dirigirles al hotel de la Poste pero ten\u00eda tan mala fachada que los viajeros prefirieron ir a comer a una posada llamada \u00abel escudo de Francia\u00bb. La posadera se desvivi\u00f3 por atender a sus clientes y les dijo en confidencia que los postillones recib\u00edan una cuantiosa gratificaci\u00f3n por conducir los viajeros al hotel de la posta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1019\" height=\"598\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/telegrafo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5317\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/telegrafo.jpg 1019w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/telegrafo-300x176.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/telegrafo-768x451.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1019px) 100vw, 1019px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Algo que llam\u00f3 la atenci\u00f3n a ambos viajeros durante gran parte del camino fue la vista de las torres de tel\u00e9grafos. Este sistema de transmisi\u00f3n ya hab\u00eda sido inventado hac\u00eda unos 40 a\u00f1os en Francia por Claude Chappe<strong><sup>8<\/sup><\/strong>. El bar\u00f3n se inquietaba al ver mover las aspas del aparato telegr\u00e1fico y no pod\u00eda evitar pensar que hablaban de ellos y de su partida de Inglaterra. Don Carlos sin embargo en tono de sorna dec\u00eda que seguramente hablaban de su enfermedad y su reclusi\u00f3n en la mansi\u00f3n Gloucester Lodge. De cuya conjetura parte de raz\u00f3n ten\u00eda, ya que el taimado Talleyrand pic\u00f3 el anzuelo y env\u00edo mensajes telegr\u00e1ficos a Paris hablando de la supuesta enfermedad del Pretendiente.<\/p>\n\n\n\n<p>El viaje continu\u00f3 feliz hasta llegar a <strong>Cubzac<\/strong>, donde cay\u00f3 el caballo que montaba el joven postill\u00f3n. No se mov\u00eda y casi le dieron por muerto, cuando casualmente se acercaron dos gendarmes que pasaban por el lugar y echaron una mano para levantarlo. En ese transcurso de tiempo les hicieron muchas preguntas pero en ning\u00fan momento sospecharon nada. As\u00ed que una vez en pie pudieron continuar el viaje.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/cambio-de-caballos-casa-de-postas-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5318\" width=\"802\" height=\"535\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/cambio-de-caballos-casa-de-postas-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/cambio-de-caballos-casa-de-postas-300x200.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/cambio-de-caballos-casa-de-postas-768x512.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/cambio-de-caballos-casa-de-postas.jpg 1181w\" sizes=\"(max-width: 802px) 100vw, 802px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cambio de caballos en una casa de postas. N\u00f3tese a la derecha las botas altas de cuero que usaban los postillones.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Viajaban a una gran velocidad durante todo el trayecto ya que el bar\u00f3n se hab\u00eda encargado de reservar caballos en todas las postas del recorrido previsto. Al \u00faltimo postill\u00f3n se le dio una generosa propina y este le dijo a Don Carlos,&nbsp; \u00abconfiese usted, se\u00f1or, que le he conducido como si fuera un rey\u00bb. A lo que el bar\u00f3n respondi\u00f3:\u00bbtal vez, no le hubieras conducido tan deprisa si lo hubiera sido efectivamente\u00bb.&nbsp; Tal ingeniosa respuesta hizo sonre\u00edr al Pretendiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegaron a la ciudad de <strong>Burdeos<\/strong> el domingo 7 de julio a las diez de la noche. All\u00ed se alojaron en el Hotel Nantes. Esa hora era muy intempestiva dado que la ciudad estaba vigilada especialmente por polic\u00edas&nbsp; para perseguir a emigrados carlistas que cruzaban la frontera.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"554\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/chateau-pichon-longueville-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5313\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/chateau-pichon-longueville-2.jpg 800w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/chateau-pichon-longueville-2-300x208.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/chateau-pichon-longueville-2-768x532.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Palacio (chateau) de Pichon-Longueville<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente el bar\u00f3n de los Valles se dirigi\u00f3 a la residencia del bar\u00f3n Alberto Pichon de Longueville<strong><sup>9 <\/sup><\/strong>para proponerle que recibiese a Don Carlos en su \u00abchateau\u00bb y que les acompa\u00f1ase posteriormente a la mansi\u00f3n de su cu\u00f1ado el marqu\u00e9s de Lalande<strong><sup>9<\/sup><\/strong> ( a unos 5 km de Burdeos). Este acept\u00f3 gustoso a tal proposici\u00f3n pues era un fiel adicto a la causa de los Borbones.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras el bar\u00f3n de los Valles tomaba muchas precauciones para llevar las maletas sin despertar sospechas del hotel\u00a0 a la casa del bar\u00f3n de Longueville, Don Carlos aprovech\u00f3 para o\u00edr misa en la iglesia de Santo Domingo ( ahora de Notre-Dame) en la Plaza de Chapelet, pues no hab\u00eda podido o\u00edrla desde su salida de Londres y ello le apesadumbraba mucho. Cuando el bar\u00f3n dej\u00f3 el hotel le dijo a su due\u00f1a que iban en direcci\u00f3n a la localidad de Bagneres, por si hab\u00eda esp\u00edas sigui\u00e9ndoles\u00a0 y dar as\u00ed pistas falsas. Casualmente la due\u00f1a dijo que su madre ten\u00eda un hotel all\u00ed, as\u00ed que le dio una carta de recomendaci\u00f3n para alojarse. Seguidamente y tras reunirse con Don Carlos, fueron hacia la casa del bar\u00f3n y de camino el pretendiente pidi\u00f3 parar para comprar un sombrero y un par de guantes. En casa del bar\u00f3n se retiraron a sus habitaciones a descansar.\u00a0 Poco tiempo despu\u00e9s el bar\u00f3n de Longueville le acompa\u00f1\u00f3 a una casa de ba\u00f1os y a las cuatro regresaron para comer.<\/p>\n\n\n\n<p>Una hora despu\u00e9s agradeciendo a los nobles las atenciones recibidas se pusieron en camino direcci\u00f3n hacia Bayona<strong><sup>10<\/sup><\/strong>, atravesando <strong>Pauillac<\/strong> y <strong>Ondres<\/strong>. En Ondres ( 9 km. al norte de Bayona) hicieron alto en una casa del marqu\u00e9s de Lalande para descansar y comer.<\/p>\n\n\n\n<p>El marqu\u00e9s de Lalande parti\u00f3 solo a <strong>Bayona<\/strong> para reunirse con un contacto af\u00edn a la causa, Teodoro Detroyat. Regresa con \u00e9l a Ondres para organizar el mejor plan para introducir a Don Carlos en Espa\u00f1a, lo cual era complicado por la vigilancia a la que estaba sometida la frontera en tiempos de guerra.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"800\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/hotel-saint-etienne-y-castillo-bayona-1024x800.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5321\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/hotel-saint-etienne-y-castillo-bayona-1024x800.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/hotel-saint-etienne-y-castillo-bayona-300x234.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/hotel-saint-etienne-y-castillo-bayona-768x600.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/hotel-saint-etienne-y-castillo-bayona.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Bayona y el hotel Saint Etienne al fondo a la izquierda.<\/strong> <strong>Grabado de la \u00e9poca.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Se plante\u00f3 la necesidad de encontrar unos gu\u00edas de confianza para cruzar la frontera. Detroyat respondi\u00f3 que necesitar\u00eda un par de d\u00edas pero el bar\u00f3n urgi\u00f3 que no pod\u00edan esperar tanto pues tem\u00eda que los tel\u00e9grafos hicieran llegar la noticia de la fuga de Inglaterra y la vigilancia se incrementara.<\/p>\n\n\n\n<p>En vista de la premura, Detroyat se dirige r\u00e1pidamente a Bayona y contacta con Joaqu\u00edn da Cruz, para as\u00ed organizar la partida urgentemente. Da Cruz ejerci\u00f3 de c\u00f3nsul de Portugal en dicha ciudad para el gobierno portugues de Miguel I, y ahora actuaba como agente de Don Carlos. Resid\u00eda en el hotel m\u00e1s conocido y reputado de Bayona, el Saint-\u00c9tienne. Da Cruz a su vez contacta con Fran\u00e7ois Rivet&nbsp; ,ex-c\u00f3nsul de Portugal en Nantes y antiguo guardia de Corps de Carlos X de Francia y tambi\u00e9n con un famoso gu\u00eda local llamado Hautziart que hablaba euskera<strong><sup>11<\/sup><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez formado el grupo que deb\u00eda acompa\u00f1ar a Don Carlos hasta la frontera, Detroyat se dirige a las diez de la noche a la Puerta de Espa\u00f1a en Bayona. A esa hora dicha puerta se cierra pero soborn\u00f3 al vigilante del puesto de guardia para que dejara cruzar a un mensajero, cuya importante misi\u00f3n consist\u00eda en llevar una carta al General Zumalac\u00e1rregui<strong><sup>12<\/sup><\/strong>. Tras ello se desplaza a la mansi\u00f3n del Marqu\u00e9s de Lalande para informar a Don Carlos que la expedici\u00f3n est\u00e1 preparada y que a las diez de la ma\u00f1ana ten\u00eda que ir al punto de encuentro convenido,&nbsp; un lugar junto al bosque de Marracq a 3 km. al sur de Bayona.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues&nbsp; el 9 de julio, a las nueva y media, Don Carlos abandona Ondres en carroza con Auguet de Saint-Silvain, el Marqu\u00e9s de Lalande, con la se\u00f1ora y se\u00f1orita de Lalande. Atraviesan Bayona por sus barrios m\u00e1s frecuentados sin dificultad y llegan al lugar concertado de reuni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/gendarme-frances-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5329\" width=\"487\" height=\"540\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/gendarme-frances-1.jpg 650w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/gendarme-frances-1-270x300.jpg 270w\" sizes=\"(max-width: 487px) 100vw, 487px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Gendarme franc\u00e9s<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Don Carlos y el bar\u00f3n bajan de la carroza y montan a caballo y siguen la marcha con los gu\u00edas (Da Cruz, Rivet y Hautziart) hacia la localidad de Sara. Con tal fortuna que a menos de media hora de cabalgada se encuentran con el comandante de la Gendarmer\u00eda &nbsp;quien casualmente es amigo de Da Cruz y se une a la comitiva, ya que tambi\u00e9n iba camino de Sara para vender su caballo. Este hecho inquiet\u00f3 a varios de los viajeros pero result\u00f3 que el comandante iba conversando de forma muy cort\u00e9s con Don Carlos y nada sospech\u00f3 de su identidad.&nbsp; Este se hizo pasar por un embajador ruso y hablaban en franc\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>A las dos de la tarde llegaba la comitiva a <strong>Sara<\/strong>, siendo Don Carlos conducido a la casa del adjunto del alcalde del pueblo, Michel Dihursubehere, quien era carlista y prestaba grandes servicios a la causa del pretendiente, alojando en su casa a refugiados. La cu\u00f1ada de Michel les prepar\u00f3 el almuerzo y al acabar este brindaron todos en honor del Rey y de su venida a Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>A las tres y media montan sus caballos y se ponen en camino hacia la frontera, acompa\u00f1ados por tres gu\u00edas m\u00e1s cedidos por Michel, dado que en el tramo final sol\u00eda haber patrullando soldados y aduaneros.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/mapa-francia-para-anuncio-facebook-1-1024x1012.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5328\" width=\"748\" height=\"739\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/mapa-francia-para-anuncio-facebook-1-1024x1012.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/mapa-francia-para-anuncio-facebook-1-300x296.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/mapa-francia-para-anuncio-facebook-1-768x759.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/mapa-francia-para-anuncio-facebook-1.jpg 1109w\" sizes=\"(max-width: 748px) 100vw, 748px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El d\u00eda <strong>9 de Julio a las cuatro de la tarde pisa Don Carlos tierra espa\u00f1ola<\/strong> al cruzar el moj\u00f3n fronterizo que separa los dos pa\u00edses. En ese preciso momento, un \u00e1guila, salida de una de las rocas que les rodeaban, se elev\u00f3 por encima de sus cabezas y dirigi\u00f3 su vuelo hacia Navarra. \u00abEsto es un buen augurio\u00bb, dijo el bar\u00f3n a&nbsp; Don Carlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Qui\u00e9n lo primero que hace es sacar dos cartas que ten\u00eda preparadas para dar aviso de su llegada, una para su esposa (que para \u00e9l era la reina) y otra para un contacto en Par\u00eds. Se las entrega al Sr. Detroyat quien parte veloz hac\u00eda Bayona para expedirlas a sus destinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras atravesar el caser\u00edo de <strong>Landibar<\/strong> el primer pueblo espa\u00f1ol al que llegan es <strong>Urdax<\/strong>, donde ven a una compa\u00f1\u00eda de soldados realistas (carlistas). Algunos de ellos jugando a la pelota en medio de la plaza. Al pasar Don Carlos pide al bar\u00f3n de los Valles que les de algunos duros para que se echen unos tragos. As\u00ed lo hace y estos responden alegres con Vivas al Rey, sin tener ni idea que a quien aclaman pasa justo delante de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al rato se acerc\u00f3 a ellos un hombre montando en mula para preguntar qui\u00e9nes eran y adonde se dirigian. Se present\u00f3 como Benito D\u00edas del Rio y afirmaba tener el cargo de Comisario de Juntas. La misi\u00f3n de los comisarios era controlar la correspondencia, armas y municiones solicitadas por el bando carlista.<\/p>\n\n\n\n<p>El bar\u00f3n de los Valles fue quien respondi\u00f3 dici\u00e9ndole que Don Carlos era un embajador ruso que no habla espa\u00f1ol. Este le pidi\u00f3 al bar\u00f3n que hac\u00eda de interprete que deseaba visitar el monasterio premonstratense de Urdax , a lo que accedi\u00f3 el comisario y les acompa\u00f1\u00f3 gustoso.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"726\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/urdax-landivar-1024x726.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5323\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/urdax-landivar-1024x726.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/urdax-landivar-300x213.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/urdax-landivar-768x545.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/urdax-landivar.jpg 1276w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Tras la visita le rogaron les acompa\u00f1ase al pueblo m\u00e1s cercano , <strong>Maya<\/strong> pues hab\u00eda ca\u00eddo la noche y no conoc\u00edan el camino. A esto tambi\u00e9n accedi\u00f3 el bueno de Benito y una vez que llegaron a dicha localidad buscaron la mejor casa del pueblo para alojar al se\u00f1or \u00abembajador\u00bb. A las  diez de la noche se reunieron todos para cenar, Don Carlos, el bar\u00f3n, el Sr. Rivet , el Sr. Da Cruz y el comisario.&nbsp; Es all\u00ed cuando Don Carlos empez\u00f3 a hablar en espa\u00f1ol ante el asombro del comisario.<\/p>\n\n\n\n<p>Le pregunt\u00f3 sobre la situaci\u00f3n de la guerra, tropas , lugares de aprovisionamiento, etc. y despu\u00e9s de la charla se retir\u00f3 a su cuarto a dormir.&nbsp; Tras ello el comisario intent\u00f3 sonsacar a los acompa\u00f1antes m\u00e1s sobre la verdadera identidad del embajador pero no logr\u00f3 nada de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente se levantaron a las siete de la ma\u00f1ana y se dirigieron todos a la iglesia del pueblo a rezar. Seguidamente regresaron a sus respectivos aposentos y a las ocho de la ma\u00f1ana el embajador tom\u00f3 un chocolate; se ofreci\u00f3 a pagar los gastos pero le indicaron que estaban invitados.&nbsp; Se prepararon para montar a caballo y continuar viaje hacia Elizondo y en el momento de la despedida el comisario le pregunt\u00f3 a Don Carlos con qu\u00e9 titulo le deber\u00eda nombrar:&nbsp;&nbsp;\u00bfExcelencia, Alteza, Majestad?&nbsp; A lo cual Don Carlos sonre\u00eda contest\u00e1ndole : \u00abpodr\u00eda ser\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Una hora m\u00e1s tarde hicieron entrada en la aldea de <strong>Arizcun<\/strong>, donde una familia del pueblo les invit\u00f3 a pasar y a tomar el desayuno. All\u00ed&nbsp; se hablaba de donde estar\u00eda el Rey y si ya habr\u00eda llegado a Espa\u00f1a. El bar\u00f3n respondi\u00f3 que se le esperaba en Navarra en menos de 15 d\u00edas. Terminaron todos levantando sus vasos y brindando por el monarca. Todo esto divirti\u00f3 mucho a Don Carlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras acabar la comida se despidieron de la familia, montaron a caballo y se pusieron en camino de <strong>Elizondo<\/strong>, guardando siempre el anonimato del Pretendiente. El bar\u00f3n de los Valles se adelant\u00f3 para prevenir al Conde de Villemur la llegada de don Carlos al cual ya esperaban ( adem\u00e1s del conde hab\u00eda varios oficiales y miembros de las Juntas de Vizcaya, Navarra, \u00c1lava y Guip\u00fazcoa).<\/p>\n\n\n\n<p>Al llegar a Elizondo Don Carlos se retir\u00f3 a descansar durante la tarde al palacio de Arizkunenea el cual le asignaron como alojamiento y por la noche durante la cena habl\u00f3 con todos y empez\u00f3 a dictar \u00f3rdenes.<\/p>\n\n\n\n<p>Se orden\u00f3 a dos batallones cercanos que acudieran al pueblo ya que la guarnici\u00f3n era peque\u00f1a y para evitar un ataque sorpresa. Estos se presentaron al d\u00eda siguiente con el general G\u00f3mez y la noche del d\u00eda 12 lleg\u00f3 el general <strong>Zumalac\u00e1rregui<\/strong>. El \u00abTio Tom\u00e1s\u00bb al ver a Don Carlos de cerca se arroj\u00f3 a sus pies sin poder articular palabra y el Pretendiente le pidi\u00f3 que se levantara. El general le bes\u00f3 la mano y le dijo que estaba emocionado por su presencia en el pa\u00eds que ser\u00eda un acicate may\u00fasculo para la moral de las tropas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"760\" height=\"532\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3-zuma-con-don-carlos-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5349\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3-zuma-con-don-carlos-1.jpg 760w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/3-zuma-con-don-carlos-1-300x210.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 760px) 100vw, 760px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues este ha sido el relato del \u00e9pico viaje de Don Carlos desde Portugal hasta Espa\u00f1a, para estar al frente del bando leal que luchar\u00e1 por su causa casi seis a\u00f1os m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>En el juego <strong>El Rey en el Norte<\/strong> ambos personajes est\u00e1n debidamente representados, cada uno con su bloque , de forma que los jugadores simular\u00e1n su presencia en el Norte de Espa\u00f1a durante sus partidas. El jugador carlista con mucho cuidado de donde colocar el bloque de su rey Carlos V y el jugador isabelino con ganas de atraparlo para acabar la guerra cuanto antes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/zuma-y-carlos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5325\" width=\"629\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/zuma-y-carlos.jpg 800w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/zuma-y-carlos-300x220.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/zuma-y-carlos-768x563.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 629px) 100vw, 629px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>1. En la entrega numero 2 ya se aclar\u00f3 el papel decisivo del&nbsp; s\u00fabdito franc\u00e9s Louis Xavier Auguet de Saint-Sylvain en favor de la causa legitimista y su importante papel en su ayuda y desarrollo, no s\u00f3lo en la fuga de Don Carlos sino su intermediaci\u00f3n para conseguir avales, pr\u00e9stamos y apoyos internacionales. Don Carlos le concedi\u00f3 &nbsp;el t\u00edtulo de bar\u00f3n de los Valles a su partida de Inglaterra. As\u00ed pues en este relato le nombramos como el bar\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>2. En Francia, fue en Normand\u00eda donde comenzaron los primeros ba\u00f1os de mar hace casi 200 a\u00f1os. Ya en 1824, Dieppe, primera estaci\u00f3n balnearia del pa\u00eds, atra\u00eda cada verano a la aristocracia parisina. Ese a\u00f1o se inaugur\u00f3 el primer \u00abestablecimiento de ba\u00f1os\u00bb con fines terap\u00e9uticos de Francia, a instancias de Carlos X. Su nuera, Marie-Caroline de Bourbon, m\u00e1s conocida como duquesa de Berry, se convirti\u00f3 en su embajadora. La fama de la ciudad alcanz\u00f3 su apogeo durante la Belle \u00c9poque. Como primera estaci\u00f3n balnearia de Francia, acogi\u00f3 al rey belga Leopoldo II, a los m\u00fasicos Saint-Sa\u00ebns y Debussy, a los pintores Renoir, Pissarro, Monet, al escritor Marcel Proust. M\u00e1s tarde se rumore\u00f3 que fue en Dieppe donde el joven y ambicioso Winston Churchill conoci\u00f3 a su futura esposa Clementine.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Cuando los barcos llegaban al puerto de Dieppe, los pilotos franceses se sub\u00edan a ellos y los conduc\u00edan a puerto y atraques asignados. Sus grandes enaguas, sus botas y sus gorras de alegres colores &nbsp;los distinguian del resto de marineros.<\/p>\n\n\n\n<p>4. El H\u00f4tel Meurice abri\u00f3 sus puertas en Par\u00eds en 1815. Originalmente ubicado en 223 Rue Saint-Honor\u00e9. En 1835, Le Meurice se traslad\u00f3 de esa calle a su ubicaci\u00f3n actual en la Rue de Rivoli, en un nuevo edificio de lujo, cerca del Palacio y Jardines de&nbsp;las Tuller\u00edas&nbsp;.&nbsp;Es el primer hotel con estatus de palacio en Par\u00eds y lleva casi 200 a\u00f1os recibiendo a distinguidos hu\u00e9spedes de todo el mundo. El hotel ha albergado a numerosos reyes, sultanes y otros hu\u00e9spedes eminentes, entre ellos Alfonso XIII, Picasso, Salvador Dal\u00ed<strong>&nbsp;<\/strong>y para a\u00f1adirle una mayor \u00e9pica a su trayectoria, Le Meurice fue el primer hotel en Par\u00eds en ofrecer a sus hu\u00e9spedes un tel\u00e9fono. Durante la 2\u00aa Guerra Mundial el hotel fue requisado por las fuerzas de ocupaci\u00f3n alemanas y se convirti\u00f3 en el cuartel general de la Wehrmacht entre septiembre de 1940 y agosto de 1944. Fue el general Dietrich von Choltitz, gobernador militar de Par\u00eds, qui\u00e9n desobedeci\u00f3 las \u00f3rdenes de Hitler de arrasar la ciudad de Par\u00eds.&nbsp;El hotel en la actualidad est\u00e1 administrado por la Colecci\u00f3n Dorchester de la Agencia de Inversiones de Brunei&nbsp;.<\/p>\n\n\n\n<p>5.<strong> <\/strong>Silla de posta , en franc\u00e9s <em>post chaise<\/em>&#8211; es un carruaje r\u00e1pido de posta que tuvo uso en el siglo XVIII y principios del XIX. Normalmente ten\u00eda una carrocer\u00eda cerrada sobre cuatro ruedas, sentaba de dos a cuatro personas y era tirado por dos o cuatro caballos. No sol\u00edan tener banco para el conductor, dejando una vista a trav\u00e9s de la ventana delantera para los pasajeros, y los caballos eran montados por postillones quienes dirig\u00edan la marcha. Los postillones iban de posta en posta, se quedaban con sus propios caballos y los llevaban de vuelta a casa al final de la etapa.<\/p>\n\n\n\n<p>6. La monarqu\u00eda francesa lleg\u00f3 a su fin &nbsp;la tarde del 17 de enero de 1793: el rey de Francia Luis XVI iba a ser decapitado y pasar\u00eda a la historia como el \u00faltimo que ejerci\u00f3 sus poderes de monarca absoluto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>7<strong>.<\/strong> Charles de Espagnac de Cousserans, conocido por conde de Espa\u00f1a<strong>. <\/strong>Emigrado franc\u00e9s al servicio de Espa\u00f1a, virrey de Navarra y general carlista. Entr\u00f3 en Catalu\u00f1a, por Francia, en 1838, para convertirse en el comandante general carlista de Catalu\u00f1a. En 1839 muri\u00f3 asesinado por sus enemigos dentro de las filas carlistas. En Francia, este hombre era Marqu\u00e9s d&#8217;Espagnac y Bar\u00f3n de Ramef\u00f2rt.<strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>8. Tel\u00e9grafo \u00f3ptico o de Chappe. El Tel\u00e9grafo a\u00e9reo de Claude Chappe (1794) es un medio de comunicaci\u00f3n \u00f3ptico. La red telegr\u00e1fica se constituye de una sucesi\u00f3n de sem\u00e1foros elevados en torres separadas de entre 6 a 12 kil\u00f3metros entre ellas. La posici\u00f3n de las \u00abalas\u00bb del sem\u00e1foro se\u00f1alan un mensaje codificado a transmitir. Cada posici\u00f3n corresponde a una cifra que le indicaba al receptor una p\u00e1gina espec\u00edfica de un cuaderno en el que se encontraba el mensaje escrito correspondiente. El estacionero de la estaci\u00f3n receptora entregaba el mensaje en se\u00f1ales telegr\u00e1ficas al director, que lo descodificaba utilizando el libro de c\u00f3digos.<strong> <\/strong>Chappe dirigi\u00f3 esta vasta empresa con la ayuda de sus hermanos. En su apogeo entre 1820 y 1840, el tel\u00e9grafo \u00f3ptico llego a contar con 535 torres repartidas en una red de casi 5.000 kil\u00f3metros. Un despacho transmitido mediante este revolucionario sistema tardaba unas 4,5 horas en viajar de Par\u00eds a Montpellier.<strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>9. El bar\u00f3n Pichon de Longueville y el marqu\u00e9s de Lalande fueron encarcelados por las autoridades francesas por haber facilitado el paso de Don Carlos a Espa\u00f1a. El marqu\u00e9s &nbsp;fu\u00e9 el principal agente carlista en la frontera de los Bajos Pirineos durante la guerra. Por no encontrar pruebas suficientes ambos fueron puestos libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>10. La ciudad de Bayona era un importante centro comercial merced a su cercan\u00eda a la frontera, pero durante la guerra se hab\u00eda convertido en un foco de refugiados, contrabandistas, esp\u00edas y conspiradores de uno y otro bando.<\/p>\n\n\n\n<p>11. Los gu\u00edas eran en su mayor\u00eda contrabandistas locales que conoc\u00edan la zona como la palma de su mano y sol\u00edan cobrar de 75 a 100 francos por cruzar un hombre al otro lado de la frontera. Por cruzar un caballo de contrabando para el ej\u00e9rcito carlista con silla y arn\u00e9s pod\u00eda ganar unos 500 francos.<\/p>\n\n\n\n<p>12. Texto del mensaje:<em> Zumalac\u00e1rregui, Estoy cerca de Espa\u00f1a y ma\u00f1ana espero en Dios estar en Urdax.<br>Toma tus medidas y te mando que nadie lo sepa absolutamente sino t\u00fa. Carlos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Nota: Para la redacci\u00f3n de este viaje se han utilizado como fuentes las memorias de Louis Xavier Auguet de Saint-Sylvain, Historia de la Guerra Civil de Antonio Pirala, Historia del Tradicionalismo Espa\u00f1ol de Melchor Ferrer Dalmau, Relaci\u00f3n del Viaje del Rey y se\u00f1or Don Carlos V seg\u00fan Joaqu\u00edn da Cruz, adaptado por Florencio Idoate, y otros art\u00edculos consultados en Internet.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la entrega anterior hab\u00edamos dejado a Don Carlos y al bar\u00f3n de los Valles (Louis Xavier Auguet de Saint-Sylvain)1 llegando a las costas francesas. Aqu\u00ed continua el relato del viaje: El barco que les transportaba desde Brighton atrac\u00f3 a las ocho de la noche el puerto de Dieppe. 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[&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5328,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"0","ocean_second_sidebar":"0","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"0","ocean_custom_header_template":"0","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"0","ocean_menu_typo_font_family":"0","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"0","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"off","ocean_gallery_id":[],"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-5309","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-elreyenelnorte","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5309"}],"version-history":[{"count":45,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5309\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5400,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5309\/revisions\/5400"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5328"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5309"}],"curies":[{"n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