{"id":5642,"date":"2023-04-12T08:39:24","date_gmt":"2023-04-12T08:39:24","guid":{"rendered":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/?p=5642"},"modified":"2023-04-20T21:48:02","modified_gmt":"2023-04-20T21:48:02","slug":"la-corte-ambulante-de-don-carlos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/2023\/04\/12\/la-corte-ambulante-de-don-carlos\/","title":{"rendered":"LA CORTE AMBULANTE DE DON CARLOS"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/oficiales-cursando-despachos-copia-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5644\" width=\"562\" height=\"532\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/oficiales-cursando-despachos-copia-1.jpg 950w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/oficiales-cursando-despachos-copia-1-300x285.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/oficiales-cursando-despachos-copia-1-768x728.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 562px) 100vw, 562px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>El Pretendiente Don Carlos cruz\u00f3 la frontera francesa para unirse a la guerra en julio de 1834 y march\u00f3 al exilio en septiembre de 1839. En todo ese tiempo tuvo una corte itinerante para evitar ser capturado por las tropas liberales, lo cual supondr\u00eda probablemente su fin.&nbsp; He estado investigando un gran n\u00famero de cr\u00f3nicas y memorias que relatan c\u00f3mo era su corte y en qu\u00e9 localidades se asentaba.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La etiqueta y protocolo de la corte era una versi\u00f3n reducida de la corte de Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>Estella, Durango, Tolosa y O\u00f1ate fueron las cuatro principales sedes de la corte por la importancia y ser las ciudades controladas con m\u00e1s poblaci\u00f3n. Sin embargo en los a\u00f1os que dur\u00f3 la guerra la corte estuvo en <strong>43 <\/strong>localidades diferentes. Qued\u00e1ndose en algunas de uno a varios d\u00edas y en otras de varias semanas a meses<strong><sup>1<\/sup><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"757\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/azpeitia-c-1-1024x757.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5712\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/azpeitia-c-1-1024x757.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/azpeitia-c-1-300x222.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/azpeitia-c-1-768x568.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/azpeitia-c-1-1536x1136.jpg 1536w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/azpeitia-c-1-2048x1515.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En sus desplazamientos<strong><sup>2<\/sup><\/strong> rodeando al rey iban los guardias de Corps (Guardia de Honor)<strong><sup>3<\/sup><\/strong>, Guardia de Honor de caballer\u00eda ( 24) y el escuadr\u00f3n de oficiales, en la vanguardia generalmente un escuadr\u00f3n de caballer\u00eda y un batall\u00f3n de gu\u00edas de Navarra o el 5\u00ba Batall\u00f3n de \u00c1lava.&nbsp; Abr\u00eda la marcha tambi\u00e9n un destacamento de carabineros.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Carlos iba a caballo, habitualmente vestido con un <em>frock coat<\/em><strong><sup>4<\/sup><\/strong>,&nbsp; levita de estilo ingl\u00e9s y pantal\u00f3n azul marino, botas y tocado con sombrero de copa. En ocasiones iba vestido con traje militar y con la orden de Carlos III al pecho.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"727\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/carlos-copia-2-1024x727.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5646\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/carlos-copia-2-1024x727.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/carlos-copia-2-300x213.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/carlos-copia-2-768x545.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/carlos-copia-2.jpg 1289w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Detr\u00e1s del rey segu\u00edan los miembros de la corte, los ministros, ayudantes de campo y los agentes diplom\u00e1ticos extranjeros.&nbsp; Una gran cantidad de mulas llevaban los equipajes donde iban sentados los cocineros y criados; otras mulas iban cargadas con los archivos y el tesoro seguidos de m\u00e1s criados a pie.&nbsp; Un escuadr\u00f3n formado por oficiales supernumerarios de caballer\u00eda, llamado escuadr\u00f3n de la Legitimidad, cerraba el cortejo (conformado de 30 a 40 oficiales); a su guarda estaba confiado el estandarte de Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores, general\u00edsima de Carlos V.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/estandarte.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5647\" width=\"439\" height=\"678\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/estandarte.jpg 558w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/estandarte-194x300.jpg 194w\" sizes=\"(max-width: 439px) 100vw, 439px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuando el Rey llegaba a un nuevo pueblo repicaban las campanas de las iglesias, la gente sal\u00eda a recibirle a su entrada con gritos de viva el Rey, Viva Carlos V , m\u00fasicos con tambores y flautas amenizaban y en ocasiones bailes regionales.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed donde se alojaba la corte se le daba el nombre de Cuartel Real, el cual no distaba a mucha distancia del Cuartel General del ej\u00e9rcito carlista. Sol\u00edan estar a una distancia de 12 a 70 km.&nbsp; Por tanto de medio d\u00eda a dos d\u00edas de trayecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la estancia de Don Carlos se sol\u00eda tomar la edificaci\u00f3n m\u00e1s lujosa, palacio<strong><sup>5<\/sup><\/strong> o mansi\u00f3n se\u00f1orial si la hubiera, y si no la casa parroquial, o la de un rico hacendado. Aunque en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, y por la pobreza de la aldea, se aloj\u00f3&nbsp; en la humilde caba\u00f1a de alg\u00fan pastor o agricultor. En cualquier caso y seg\u00fan la costumbre toda casa habitada por el rey llevaba el pomposo t\u00edtulo de Palacio Real<strong><sup>6<\/sup><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/palacio-real-durango-1024x741.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5648\" width=\"840\" height=\"607\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/palacio-real-durango-1024x741.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/palacio-real-durango-300x217.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/palacio-real-durango-768x556.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/palacio-real-durango.jpg 1164w\" sizes=\"(max-width: 840px) 100vw, 840px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>                                   <em> Grabado del cuartel real en Durango.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La entrada del Palacio Real es custodiada d\u00eda y noche por dos alabarderos o guardias de Corps. Una docena de esta guardia estaban alrededor del corredor o antec\u00e1maras. Algunas habitaciones se destinaban a las oficinas de los ministerios. En dicho gabinete estaban los ministros de Gracia y Justicia, el ministro de Estado, el ministro de Hacienda y el ministro de la Guerra. Cada uno de ellos ten\u00eda un buen n\u00famero de empleados agregados a su despacho. El presidente del Consejo era el obispo de Le\u00f3n, persona muy&nbsp; influyente en la corte junto al P\u00e1rroco Juan Echeverr\u00eda (confesor y consejero).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por las ma\u00f1anas despu\u00e9s de levantarse el rey ten\u00eda la costumbre de tomar una taza de chocolate y un vaso de agua.&nbsp; Tras lo cual asist\u00eda a la misa diaria en compa\u00f1\u00eda de su mayordomo, su secretario y alguien del s\u00e9quito. Despu\u00e9s de escuchar misa trabajaba en su despacho hasta la hora de comer.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/don-carlos-recortandose-bigote-1024x749.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5649\" width=\"687\" height=\"502\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/don-carlos-recortandose-bigote-1024x749.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/don-carlos-recortandose-bigote-300x220.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/don-carlos-recortandose-bigote-768x562.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/don-carlos-recortandose-bigote.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 687px) 100vw, 687px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>                           <em>Don Carlos haciendo la toilette y recort\u00e1ndose el bigote.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Don Carlos almorzaba siempre a la una. Com\u00eda solo en la mesa pero un grupo de trompetas de la guardia tocaban durante el almuerzo.<\/p>\n\n\n\n<p>El gentilhombre de servicio tocaba a la puerta de la c\u00e1mara y anunciaba: \u00abSe\u00f1or , la comida\u00bb. El rey se dirig\u00eda entonces al comedor acompa\u00f1ado de su capell\u00e1n encargado de decir el <em>benedicite <\/em>(bendecir los alimentos).<\/p>\n\n\n\n<p>Los criados subalternos tra\u00edan los platos hasta la puerta, donde los gentilhombres de c\u00e1mara los tomaban y a su vez los entregaban en el comedor a los gentilhombres de boca, que eran los \u00fanicos con el privilegio de servir a la persona real. Los que ten\u00edan el rango de chambel\u00e1n de entrada disfrutaban de la prerrogativa de ver comer al rey. Su almuerzo estaba compuesto de dos platos, postre y un bol de leche.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando S.A.R el infante Don Sebasti\u00e1n estaba en palacio este era servido por su ayuda de c\u00e1mara un capit\u00e1n de caballer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"625\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Carlos_5-1024x625.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5650\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Carlos_5-1024x625.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Carlos_5-300x183.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Carlos_5-768x469.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Carlos_5.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s del almuerzo Don Carlos hac\u00eda una siesta y en los d\u00edas en los que hac\u00eda buen tiempo, sal\u00eda a pasear con sus ayudas de campo. Montaba un magn\u00edfico caballo blanco llamado \u00abemperador\u00bb. Al regreso trabajaba hasta las ocho de la noche. Recib\u00eda audiencias y admit\u00eda nuevos voluntarios extranjeros\u00a0 que tuvieran experiencia previa como oficiales ( generalmente arist\u00f3cratas). Don Carlos celebraba audiencias en una de las habitaciones destinada para tal uso. En la puerta franqueaban el paso dos guardias de Corps y varios gentilhombres en el corredor los cuales iban rotando en servicio.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre las ocho se retiraba a su habitaci\u00f3n y se pon\u00eda a rezar delante las im\u00e1genes de la Virgen, de San Ignacio de Loyola y de San Luis de Gonzaga, las cuales siempre llevaba consigo y colgaba de las paredes. Se dice que adem\u00e1s llevaba reliquias y huesos de santas en cuyo poder y divina protecci\u00f3n cre\u00eda<strong><sup>7<\/sup><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/don-carlos-almorzando.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5652\" width=\"610\" height=\"701\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/don-carlos-almorzando.jpg 869w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/don-carlos-almorzando-261x300.jpg 261w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/don-carlos-almorzando-768x883.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Sol\u00eda cenar entre las nueve y las diez de la noche esta vez acompa\u00f1ado de alguien allegado de la corte. Excepto en los d\u00edas de ayuno cuya abstinencia era rigurosa. De tal modo que la religi\u00f3n cat\u00f3lica y sus ritos ocupaban un lugar de importancia en la vida cotidiana y la personalidad de Don Carlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Rese\u00f1ar tambi\u00e9n que ten\u00eda prohibida la entrada de cualquier mujer a la habitaci\u00f3n cuando estaba solo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando asist\u00eda a una de las iglesias de los pueblos donde se alojaba, se cantaba el Te Deum y el p\u00e1rroco sol\u00eda dar el serm\u00f3n en castellano y en vasco. Don Carlos se colocaba bajo un dosel o palio , el cual sujetaban cuatro ayudantes<strong><sup>8<\/sup><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En fechas se\u00f1aladas como el cumplea\u00f1os o la onom\u00e1stica de Don Carlos o del Infante Don Sebasti\u00e1n se celebraba el llamado besamanos. En esta ceremonia la persona que celebra el besamanos se pone &nbsp;de pie en medio del sal\u00f3n y los cortesanos y personalidades relevantes invitadas pasan uno a uno ante \u00e9l, haciendo una reverencia y bes\u00e1ndole la mano. Todo el mundo viste sus mejores galas y tras el ritual le sigue una gran comida.<\/p>\n\n\n\n<p>La corte carlista ten\u00eda diplom\u00e1ticos en las cortes europeas afines a su causa: Austria, Prusia, Holanda, N\u00e1poles, Cerde\u00f1a-Piamonte y Rusia. Para mantener contacto peri\u00f3dico con ellas as\u00ed como con todo el territorio con tropas carlistas hab\u00eda un servicio de correos formado por al menos 6 mensajeros a caballo listos a partir en cualquier momento del d\u00eda o la noche. Part\u00edan del lugar donde estuviera la corte y la ruta habitual pasaba por Tolosa hasta Ir\u00fan, desde all\u00ed a pie hacia Bera o Zugarramurdi donde cruzaban la frontera a Francia<sup><strong>9<\/strong><\/sup>. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El cuartel real<\/strong><sup><sup><strong>10<\/strong><\/sup><\/sup><strong> no fue siempre un remanso de paz y armon\u00eda. En este relato no se mencionan las intrigas y corrientes enfrentadas que hubo continuamente en la corte entre los militares y los \u00abojalateros\u00bb del sequito real, lo cual fue una de las causas de la derrota carlista; pero eso ya ser\u00eda&nbsp; material para otra entrega.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los que tengan curiosidad por la composici\u00f3n detallada&nbsp; del estado mayor y casa real carlista con nombres y sus cargos respectivos pueden ver este trabajo de Juan Pardo San Gil de la p\u00e1gina&nbsp; 6 a la 20&nbsp; :<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-text-color\"><a href=\"https:\/\/www.zumalakarregimuseoa.eus\/eu\/files\/juan-pardo-san-gil.-ejercito-carlista-en-1839\">https:\/\/www.zumalakarregimuseoa.eus\/eu\/files\/juan-pardo-san-gil.-ejercito-carlista-en-1839<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>1. Destacan principalmente por duraci\u00f3n las estancias en (de mayor a menor) :&nbsp; Estella, Durango, Tolosa, Azcoitia, O\u00f1ate, Elorrio, Ordizia, Azpeitia, Amurrio, Llodio, Vergara , Lecumberri.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color\">2. Los desplazamientos del rey y su corte se deb\u00edan&nbsp; a estos motivos. 1) Escapar de columnas isabelinas cercanas. 2)&nbsp; Visitar pueblos constantemente&nbsp; para que su presencia reforzara el \u00e1nimo y apoyo a la causa carlista. 3) Para estar cerca de asedios o batallas importantes. 4)&nbsp; Visitar a localidades, monasterios o santuarios por&nbsp; motivos religiosos. No se han incluido los desplazamientos de Don Carlos con la expedici\u00f3n Real de 1837 fuera de las Vascongadas y Navarra.<\/p>\n\n\n\n<p>3. La Guardia de Honor o de Corps carlista estaba compuesto por 100 j\u00f3venes hijos de oficiales. Entraban al servicio como cadetes y su \u00fanica funci\u00f3n era custodiar la figura del rey. Adem\u00e1s hab\u00eda 24 guardias de caballer\u00eda. Pasado alg\u00fan tiempo se incorporaban al ej\u00e9rcito con el grado de subtenientes. Un coronel y varios oficiales estaban al mando del cuerpo. Estaban armados con carabinas inglesas con bayonetas. Uniforme: Levita azul con botones blancos, canana negra, pantal\u00f3n gris, mochila negra, zapato o bot\u00edn, boina azul con borla blanca.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Guardia-de-honor-de-infanteria-copia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5653\" width=\"829\" height=\"589\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Guardia-de-honor-de-infanteria-copia.jpg 1008w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Guardia-de-honor-de-infanteria-copia-300x213.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Guardia-de-honor-de-infanteria-copia-768x546.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 829px) 100vw, 829px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>4. El Irland\u00e9s Mac Intosh invent\u00f3 un tipo de levitas que se pusieron de moda en Inglaterra hacia 1816. A principios del siglo XIX, los hombres de moda luc\u00edan cinturas bajas y ce\u00f1idas, pechos abombados y faldas acampanadas. Este <em>look<\/em>, inspirado en el pr\u00edncipe Alberto, acentuaba la silueta ideal de un reloj de arena. En la d\u00e9cada de 1830, era el abrigo m\u00e1s popular para llevar de d\u00eda. La altura de la cintura y la longitud de las faldas de los abrigos cambiaban seg\u00fan la moda, aunque la longitud hasta la rodilla se consideraba generalmente la m\u00e1s conservadora. Los accesorios apropiados para llevar con un levita inclu\u00edan un sombrero de copa, guantes formales de ante gris claro, gamuza o piel&nbsp; y un bast\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>5. Exist\u00eda este antiguo privilegio : cuando un rey pernoctaba en la casa de un particular, se colocaba una cadena de hierro encima de la puerta despu\u00e9s de su marcha. Ni alguaciles, ni guardias, ni verdugos,&nbsp; pod\u00edan pasar bajo sus umbrales sin una orden superior.<\/p>\n\n\n\n<p>6. Se aloj\u00f3 al menos en cuatro palacios situados en O\u00f1ate (Palacio de Lazarraga) , Durango (Palacio Orue), Estella ( ? ) y Azcoitia ( palacio del duque de Granada de Ega -Torre de Idiakez-en este palacio se cas\u00f3 Don Carlos con la princesa de Beira su cu\u00f1ada en 1838).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Oratorio-ambulante-de-don-Carlos-1020x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5656\" width=\"508\" height=\"510\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Oratorio-ambulante-de-don-Carlos-1020x1024.jpg 1020w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Oratorio-ambulante-de-don-Carlos-300x300.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Oratorio-ambulante-de-don-Carlos-150x150.jpg 150w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Oratorio-ambulante-de-don-Carlos-768x771.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Oratorio-ambulante-de-don-Carlos.jpg 1195w\" sizes=\"(max-width: 508px) 100vw, 508px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">                                Oratorio ambulante de don Carlos<\/p>\n\n\n\n<p>7. Para que Don Carlos pudiera rezar uno de sus gentilhombres llevaba en las marchas gran n\u00famero de im\u00e1genes, crucifijos y reliquias que am\u00e9n de un sin n\u00famero de breviarios colocaba en una mesa hecha a prop\u00f3sito en el momento de su llegada a las casas donde se alojaba<\/p>\n\n\n\n<p>8. El palio<strong> <\/strong>o baldaquino es un pa\u00f1o o dosel rectangular sostenido por varas, que suele estar ricamente bordado en su parte superior as\u00ed como en sus ca\u00eddas. Bajo el en actividades religiosas se coloca el Papa, reyes o altos cargos eclesi\u00e1sticos.<\/p>\n\n\n\n<p>9. Cada 14 kil\u00f3metros hab\u00eda un caballo fresco para postas. En Ir\u00fan el correo se entregaba a un hombre que cruzaba a pie los montes hasta llegar a Bera o Zugarramurdi, y desde all\u00ed cruzar la frontera con destino a Bayona. En Bayona se encontraba el &nbsp;jefe de correos carlista, Monsieur Laherorgan que controlaba la red de comunicaciones y distribu\u00eda la cartas seg\u00fan destino. La rapidez de la correspondencia era extraordinaria.<\/p>\n\n\n\n<p>10. A la cabeza del personal de la casa real estaba un mayordomo y un caballerizo mayor, auxiliados por el aposentador regio, mayordomos de semana, gentilhombres y ujieres de c\u00e1mara, bajo los cuales se encontraban los m\u00e9dicos de c\u00e1mara, los m\u00e9dicos honorarios, el cirujano de familia, el boticario con su ayudante de farmacia, los monteros de Espinosa y los servicios eclesi\u00e1sticos a cargo de capellanes regios, capellanes de honor y de altar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"554\" src=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Plaza-de-Onati-Casa-consistorial-y-Palacio-Lazarraga-1024x554.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5654\" srcset=\"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Plaza-de-Onati-Casa-consistorial-y-Palacio-Lazarraga-1024x554.jpg 1024w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Plaza-de-Onati-Casa-consistorial-y-Palacio-Lazarraga-300x162.jpg 300w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Plaza-de-Onati-Casa-consistorial-y-Palacio-Lazarraga-768x415.jpg 768w, https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Plaza-de-Onati-Casa-consistorial-y-Palacio-Lazarraga.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Casa Consistorial y<\/strong> <strong>Palacio Lazarraga en O\u00f1ate<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>FUENTES:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Bull\u00f3n de Mendoza, Alfonso: La Primera Guerra Carlista.<\/p>\n\n\n\n<p>Honan, Michael Burke: The court and camp of Don Carlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Metternich, &nbsp;Principe de: &nbsp;Memorias.<\/p>\n\n\n\n<p>Moral Roncal, Antonio: Carlos V de&nbsp; Borb\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pardo San Gil, Juan:&nbsp; Organizaci\u00f3n militar-Ej\u00e9rcito Carlista.<\/p>\n\n\n\n<p>Le Phare de Bayonne, colecci\u00f3n de peri\u00f3dicos de 1834 a 1839.<\/p>\n\n\n\n<p>La Sentinelle des Pyr\u00e9nees, 1838.<\/p>\n\n\n\n<p>Von Lichnowsky, Principe Felix. Recuerdos de la Guerra Carlista<strong> <\/strong>(1837-1839)<\/p>\n\n\n\n<p>VV.AA.: \u00c1lbum de las Tropas Carlistas del Norte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Pretendiente Don Carlos cruz\u00f3 la frontera francesa para unirse a la guerra en julio de 1834 y march\u00f3 al exilio en septiembre de 1839. En todo ese tiempo tuvo una corte itinerante para evitar ser capturado por las tropas liberales, lo cual supondr\u00eda probablemente su fin.&nbsp; He estado investigando un gran n\u00famero de cr\u00f3nicas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5644,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"0","ocean_second_sidebar":"0","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"0","ocean_custom_header_template":"0","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"0","ocean_menu_typo_font_family":"0","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"0","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"off","ocean_gallery_id":[],"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-5642","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-elreyenelnorte","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5642","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5642"}],"version-history":[{"count":29,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5642\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5799,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5642\/revisions\/5799"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5644"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5642"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5642"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionesmasqueoca.com\/diarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5642"}],"curies":[{"n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