Asedio a Al-Ándalus: Narración de partida I

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“Señor, protégeme de mis amigos; de mis enemigos ya me encargo yo”
(Alfonso VII de León)

Fran Mariscal, también autor de juegos de mesa históricos como La Campaña de la Dacia, realizó el año pasado una serie de excelentes reseñas sobre su experiencia como testeador de mi juego «Asedio a Al-Ándalus» (1150-1213). Narrado como una auténtica novela histórica, a caballo entre la crónica de viaje y el drama épico medieval, el texto de Mariscal constituye no solo una forma de descubrir las sensaciones eminentemente narrativas que el jugador siente al jugar a Asedio a Al-Ándalus, sino por encima de todo, un auténtico placer para los sentidos de todo ávido lector. Os dejo el texto íntegro de su primera crónica, referente al Turno 1 (1150-1159), en una partida en la que para jugar escogió el bando del Sharq Al-Ándalus. ¡Espero que la disfrutéis!

PARTIDA A ASEDIO A AL-ÁNDALUS: TURNO I (1150-1159)
Por Fran Mariscal

Divertidísima partida de testeo de Asalto a Al-Ándalus. Juego basado en la famosa serie del Here I Stand, diseñado por Miguel Candelas Candelas y en la lista de futuros juegos de NAC WARGAMES, que abarca en periodo de 1150 a 1213 en la Edad Media en la Península Ibérica.

Es un juego a tres jugadores: uno maneja a todos los reinos cristianos ( Portugal, Navarra, Aragón-Barcelona, León y Castilla), otro el Califato Almohade y por último estoy yo manejando a el Sharq Al-Ándalus, representado por el emirato de Murcia-Valencia, bajo la dinastía Banu Mardánish. Un pequeño reino entre dos gigantes, por lo que tengo que aguantar sus embestidas a base de ingenio político, suerte y acciones arriesgadas. A partir del turno 4, también manejaré el emirato Banu Ganiyya de Mallorca (básicamente un nido de piratas que basarán su supervivencia en su superioridad marítima, hasta que las narices de los almohades o cristianos se les hinche lo suficiente como para mandar una flota decente que me elimine).

Os cuento como nos ha ido en el turno 1.

Es comienzo de partida y no hay prácticamente diplomacia, somos todos novatos y creo que la intención de todos es ver como avanza la partida antes de decantarse por ningún movimiento diplomático.

La partida empieza bien para mi, el jugador cristiano en su movimiento de primavera concentra tropas y a su Rey Alfonso VII en Coria evidentemente con intenciones de atacar al Almohade por Alcántara. Yo decido moverme con uno de mis líderes Abu I Hayyay a Lorca, si el almohade se concentra contra el peligro cristiano en el Oeste de la península quizás tenga yo alguna oportunidad de ganancia en el Este.

En el primer impulso cristiano, este se refuerza con más tropas, yo no veo un peligro inminente y decido celebrarlo a lo grande, cuando todavía estoy vivo y entero, y decido organizar dos fiestas nocturnas en mis palacios y es que Muhammad Ibn Mardánish “El Rey Lobo”, con una concepción liberal del islam, fue famoso por las alocadas fiestas nocturnas que organizaba en sus bellos palacios de Murcia y Valencia (lo que a la postre le valió la acusación de infiel, idólatra y libertino por parte del integrismo almohade). Resultado en el dado de 6+: Apoteósica y dionisiaca. Pompa y boato oriental, música sensual, manjares exquisitos, danza del vientre y damas versadas en el ars amandi, aderazado todo con embriagador licor de dátiles y miel. El paraíso no se encontraba finalmente en el cielo, sino en las noches de los palacios Banu Mardánish. El jugador andalusí gana 3PV . ¿Y que saco en mis dos fiestas nocturnas consecutivas? ¡¡¡Dos puñeteros 6!!!… La fiesta fue un despiporre y 3 PV para el rey lobo.

El almohade, en su primer impulso, decide asediar a la independiente Almería, quizás allanando su camino hacia mi reino, imponiendo en esa bella ciudad mediterránea su férrea concepción del islam.

En su impulso el jugador cristiano mediante un evento decide puntuar ahora por el camino de Santiago en vez de hacerlo al final del turno y gana otro PV y roba además otra carta.

Yo decido jugar otro evento: Valencia y Denia Puertos del Sharq y repongo mi exigua mano.

El almohade conquista Almería que se convierte en una ciudad casta y de oración.

El cristiano se sigue reforzando en Coria, es evidente que en cualquier momento avanzará hacia la ciudad amurallada de Alcántara.

Yo decido mandar a una de mis cortesanas, a la bella Zobeyda a la corte del Califa almohade. En este juego puedes mandar cortesanos a las cortes de los lideres de los otros jugadores y estos pueden, en un momento dado, influenciar en las decisiones de dichas cortes. Confío en que la bella Zobeyda, entrenada en las intrigas y en las artes amatorias sea capaz de doblegar en determinados momentos las voluntades homicidas y conquistadoras del Califa almohade.

El almohade decide reforzarse creando unidades en la frontera cristiana. La reacción cristiana es la esperada con el avance de Alfonso VII y un numeroso ejercito cristiano hacia Alcántara en la que se va a producir una batalla campal. Comienzan las hostilidades entre los dos gigantes y yo como pequeño y en medio de los dos me congratulo. En la batalla campal la superioridad cristiana es apabullante ( Atacante – Líder +2, 5 caballerías y 7 peones contra Defensor – 2 arqueros y 4 peones ), en la primera andanada de los arqueros almohades, el cristiano pierde un peón, pero aún así tira 17 dados en este combate y de los 17….¡¡¡solo tres impactos!!!. El almohade tira 7 dados y ¡¡¡5 impactos!!!. La derrota del ejercito cristiano es humillante. Hasta a mí que lo diviso desde la tranquilidad de mis palacios valencianos me ha dolido. El ejercito cristiano se retira hacia Coria con el rabo entre las piernas. El héroe de la gesta almohade ha sido el desconocido arráyis de la guarnición de Alcántara (esperemos que el califa le condecore).

Yo decido mover tropas de mi palacio de Murcia a la ciudad amurallada de Lorca, la toma de Almería y el reciente éxito almohade me hace desconfiar. Además mando a otro cortesano a las cortes de las repúblicas marítimas italianas ( Pisa y Génova ) cuyo poder naval en el mediterráneo me pude ser útil en un futuro y tengo que tener capacidad de persuasión en dichas cortes.

El siguiente movimiento almohade me pilla por sorpresa, en vez de reaccionar contra el ejercito cristiano que se retiró de Alcántara mueve a Umar Inti liderando a dos caballeros y 2 peones hacia Chinchilla y pone bajo asedio la fortaleza. Evidentemente el cristiano aprovecha esto y vuelve a reforzar su ejército de Coria y se lanza de nuevo hacia Alcántara con ganas de revancha de la humillante derrota anterior.

Decido jugármela en Chinchilla y juego un evento: Presión fiscal para reponer mi mano y mejorar mis cartas.

El almohade asalta Chinchilla y la suerte acompaña al Rey Lobo ningún impacto ni en los dados atacantes ni en los defensores, la fortaleza de Chinchilla aguanta las acometidas almohades.

El cristiano asalta la fortaleza de Alcántara, puesto que los supervivientes almohades de la victoriosa batalla campal anterior si pudieron refugiarse en sus murallas y esta vez Alcántara cae, se retira la media luna de sus cúspides y se remplaza por la cruz cristiana y el Lobo le escribe al califa almohade: «¿ Porqué el rencor hacia tus hermanos en la fé es superior al que tienes contra los herejes cristianos ?. Retírate de Chinchilla y defiende tus territorios del cristiano «. Pero sus escritos no son escuchados por el Califa almohade, cegado en borrar lo que considera una perversión de la verdadera fe musulmana. El cristiano gana 1 PV.

La verdad es que la arriesgada jugada de jugar un evento en vez de socorrer Chinchilla me ha salido bien, Chinchilla aguantó por si sola y las cartas que me entraron me permiten jugar ahora este evento: Planes de Guerra. Creo un caballero con mi líder Ibn Mardanish y realizo un movimiento estratégico con ese ejercito a Xátiva y con mi último PA me planto en Chinchilla en una batalla de socorro contra el ejército de Umar Inti ( 11 dados andalusíes contra 8 almohades ) y victoria inapelable ( 5 impactos contra 1 ), el ejercito almohade es destruido y el líder Umar Inti acaba en las mazmorras de Valencia. La fiesta que se organiza es tremenda.

El almohade en su impulso decide ordenar sus territorios eliminando revueltas. El cristiano me da una sorpresa se alía con la república marítima de Pisa, eso pone en peligro a mi exigua flota, ya que la unión de la flota aragonesa y pisana me destrozaría fácilmente y pondría en el punto de mira cristiano a mis puertos mediterráneos puesto que mis capitales sin la superioridad naval no se pueden asaltar. Tengo que hacer algo para reaccionar. Me acuerdo de Abu Amir Al turtusi, el cortesano que envié a las cortes de las repúblicas marítimas y le ordeno realizar un intento de persuasión, convencer a los líderes pisanos de que una alianza con los reinos cristianos es contrario a sus intereses y que realmente lo que les conviene es una alianza conmigo. Y… éxito. Pisa cambia de bando y se alía conmigo dispongo ahora de la flota pisana.

El cristiano pierde el PV que ganó por el control de Pisa y lo gano yo. Con el resto de PA que me quedan realizo movimientos navales y logro combinar la flota andalusí y la pisana y plantarme ante la flota almohade en la Costa de Levante. La flota almohade consigue eludir batalla gracias a la pericia de su almirante Sulayman y huye hacia el Mar del Sur, donde la aguarda el resto de la flota. Decido refugiar la flota combinada en el puerto de Denia y dar una macrofiesta de agasajo a los pisanos.

Los siguientes impulsos son de refuerzos de todos los jugadores, todos guardamos dos cartas para el siguiente turno y en invierno retiramos nuestros ejercitos… veremos que nos depara el segundo turno y os lo iré contando, pero por ahora este pequeño reino entre dos gigantes aguanta el tipo.

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